En el 2005 se implementará la primera Ley de Firma Electrónica de China

Imagen de Juan Gigli

(CIIC) En la actualidad las transacciones electrónicas en China son cada vez más frecuentes y un 40% de los más de 80 millones de cibernautas ha realizado transacciones en la red.

El volumen de compras en la red superó el año pasado los 1.800 millones de yuanes, mientras que las transacciones de la bolsa de valores en la red fueron de 1 billón de yuanes.

También se ha registrado un aumento de la frecuencia de los robos de los números de cuenta y los códigos encriptados mediante los cuales los usuarios hacen operaciones bancarias o transacciones comerciales electrónicas en la red.

A partir del 1° de Abril del 2005, China contará con su primera Ley de Firma Electrónica y, a partir de entonces, los ciudadanos podrán tener plenas garantías de seguridad en el pago y en las transferencias en la red mediante el uso de su propia firma, un sello electrónico.

un criptograma secreto, o mediante el uso de dispositivos de lecturas de la retina, las huellas digitales o el análisis de la voz.

La firma electrónica se refiere a mecanismos electrónicos cuyo contenido es reconocido por el firmante lo que permite demostrar la autenticidad de los documentos electrónicos.

Además de la firma por escrito, el sello electrónico, y criptogramas, la forma de hacer clic con el ratón también puede ser determinado como una firma electrónica.

En la actualidad, la principal forma de “circulación de moneda” en la red consiste en que tras acceder a un sitio web y seleccionar el servicio o el producto deseado el usuario accede a otra página web para efectuar el pago en la red, página en la que introduce sus datos bancarios y códigos secretos para completar el “pago” o el “cobro”.

Sin embargo, como esta información encriptada está compuesta por números y letras, son fácilmente descifrables por los hackers.

Una vez se use la firma electrónica, más difícil de ser descifrada con los medios tecnológicos presentes y de muy difícil falsificación, los hackers tendrán mucho más difícil el cometer acciones ilícitas a pesar de poder conocer los datos bancarios del usuario.

Algunos expertos afirman que para descifrar los criptogramas de los comprobantes digitales se necesitan varios cientos de ordenadores y varios meses de trabajo.

Por lo tanto, la entrada en vigor de la Ley de Firma Electrónica puede provocar grandes cambios en la red.