Argentina: Santa Fe busca implementar de a poco el voto electrónico

Imagen de Juan Gigli

(Canal-ar) A diferencia de otras tecnologías que ganan terreno en los países más industrializados para luego ser exportadas a las naciones en desarrollo, el sistema del Voto Electrónico tiene una lógica distinta.

Seis países de tres continentes ya lo han implementado y otros 12 -entre los que se encuentra Argentina- están realizando las primeras experiencias.

Buenos Aires, Usuahia, Mendoza y Santiago del Estero ya efectuaron pruebas pilotos.

Ahora le toca el turno a Santa Fe.

Por lo menos, esa es la intención del proyecto de ley que el 2 de marzo pasado ingresó en la Cámara de Diputados de la Provincia con el objetivo de que le tema sea tratado en el recinto.El proyecto contempla la informatización de la emisión del sufragio, su escrutinio y la transmisión de los resultados electorales al tiempo que se dejará para una segunda etapa la introducción de tecnologías en la creación del registro de electores y en el proceso de identificación.De convertirse en Ley, se prevé que el 3 por ciento del padrón electoral provincial vote en forma electrónica en las próximas elecciones del 23 de octubre, incrementado ese porcentaje al 50 por ciento en las presidenciales de 2007.

Así en 2009 se habría logrado que el 100 por ciento de los argentinos voten de forma electrónica.La posibilidad de incorporar las nuevas tecnologías en el proceso de votación significa mejorar todo el proceso electoral en forma significativa.

La primera ventaja es la de limitar la práctica de dar al ciudadano una boleta y llevarlo al lugar donde se sufraga, condicionando de esa manera su voto, aclaró Hugo Marcucci, diputado provincial y autor del proyecto.Con el nuevo sistema se pretende desterrar la boleta sábana ya que el sistema electrónico obliga a elegir por categoría y cargo en forma independiente.

El hecho de ir pantalla a pantalla seleccionando los candidatos asegura el ejercicio de un deber cívico realizado a conciencia.

El software deberá estar diseñado de forma tal que no permita que, una vez tomada la primera decisión electoral, el sistema pueda consultar al votante sobre la posibilidad de elegir la boleta completa del partido al que favoreció.Entre las ventajas del voto electrónico, Marcucci destacó la celeridad en el procesamiento y transferencia de los resultados, así como la precisión en el escrutinio y la adecuación a personas no videntes.

También tendría importantes beneficios para los partidos que no tienen un estructura muy grande y por lo tanto no pueden tener fiscales en cada mesa.A pesar de las potencialidades, muchos insisten en que la implementación del voto electrónico en Argentina convertirá en analfabetos al 70 por ciento de los votantes circunstancia que volverá inservible el sistema.Para el autor del proyecto, el hecho de que el proceso electoral esté mediado por la tecnología no implica ningún obstáculo.

Cuando comenzamos a estudiar las posibilidades de implementarlo analizamos países que en términos educacionales están mucho peor que nosotros.

India tiene cerca de 900 millones de habitantes y un analfabetismo que ronda el 30 por ciento.

Brasil es un país de 160 millones de personas en donde el porcentaje de analfabetismo supera el 15 por ciento sin embargo, en ambos países se está implementando el voto electrónico.

¿Por qué no podemos hacerlo en Argentina donde el 5 % de la población es analfabeta?, cuestionó el diputado.

Por qué no podemos hacerlo en Argentina donde el 5 por ciento de la población es analfabeta?El proyecto establece un sistema de de control triple.

Por un lado abre el juego a los partidos políticos puedan fiscalizar a través de sus apoderados informáticos el proceso completo de votación.

Por otro, se crea un Comité de Expertos en Informática y Comunicaciones, que funcionará en el ámbito de la legislatura, y estará compuesto por diputados y senadores elegidos mediante concurso público de oposición y antecedentes.

El tercer mecanismo es el Cuerpo Especializado de Auditores en sistemas de Información Electoral, que estará conformado por profesionales externos que deberán asistir técnicamente al Tribunal Electoral del la Provincia.En virtud de garantizar la transparencia en el proceso electoral, al triple sistema de auditoría se le suma una Comisión integrada por un miembro de cada uno de los partidos políticos con representación parlamentaria, uno del Poder Ejecutivo, otro del Tribunal Electoral, dos representantes de organizaciones civiles no gubernamentales y dos de las Universidades nacionales con presencia en la provincia.Con el proyecto de ley en el Congreso se abrió el juego para empezar a debatir el tema y para que los expertos en la materia comiencen a pensar el diseño de un software que presente interfases amigables con el votante.

Quizás de esta forma, las próximas internas peronistas en la Argentina, no se lleven a las urnas y los ciudadanos puedan elegir con más libertad a sus representantes.