Encuesta de Accenture sobre uso de la administracion electrónica

Imagen de Juan Gigli

El sondeo fue realizado en veintidós países, y el canal predominante medio de todos ellos es el teléfono, utilizado por el 57 por ciento de los consultados, frente al 22 por ciento que recurre a la administración electrónica.También se recoge en el estudio que mientras la mayoría de los ciudadanos están dispuestos a adoptar una nueva generación de servicios, los gobiernos se quedan cortos para proporcionarlos.

Así, el 55 por ciento cree que la Administración es efectiva cuando actúa como entidad homogénea que cuenta con todos los datos de un contacto previo realizado.Aunque se considera que en estos países las ofertas de la administración electrónica están, por lo general, bastante avanzadas -con un nivel de madurez del servicio del 91 por ciento-, los gobiernos tienen aún margen para mejorar y conseguir un buen servicio de atención al cliente, cuya aceptación media es del 39 por ciento.El teléfono sigue utilizándose también más que Internet, según aseguraron un 47 por ciento de los encuestados.La mayoría de los países muestra buena disposición hacia los nuevos canales, y los ciudadanos valoran las ventajas y los ahorros que supone la implantación de la administración electrónica, como han reconocido, en el caso de España, el 53 por ciento de los consultados.El estudio asegura que en España el contacto físico se mantiene como la forma predominante de interactuar con la Administración, en un 60 por ciento de los encuestados, y son los menores de 35 años los que lo utilizan más a menudo, un dato que contrasta con el mayor conocimiento del uso de la Red por parte de los jóvenes.España se sitúa por debajo de la media, con un 30 por ciento de madurez en el servicio al cliente, y en la decimoséptima posición de los veintidós países en cuanto a la madurez del eGovernment (administración electrónica).En España, el 35 por ciento de quienes han mantenido algún contacto con la Administración afirma que sus datos estaban guardados, el 23 por ciento dijo que sólo se registraban algunos, y otro 33 por ciento comentó que no se había guardado ningún dato.