Países pobres deben apostar por la tecnología, según informe de la ONU

Imagen de Juan Gigli

(mouse.cl) Los países pobres deben apostar por desarrollar conocimientos tecnológicos y científicos si no quieren quedarse aún más rezagados del mundo industrializado, según un informe divulgado hoy en la ONU.Bajo el título de Inventando para una futuro mejor, el informe pone de relieve la necesidad de aplicar el conocimiento científico y tecnológico en problemas que afectan a muchas naciones como la pobreza, el hambre, las enfermedades, los efectos de la globalización y la transformación económica.El secretario general, Kofi Annan, se encargó de presentar el estudio, que ha sido elaborado por el Consejo InterAcadémico (IAC), que tiene su sede en Holanda y que agrupa a casi un centenar de instituciones científicas del mundo.En su presentación, Annan indicó que los conocimientos científicos y técnicos deberían ponerse al servicio de la gentes del mundo en sus esfuerzos para alcanzar los objetivos del Milenio, entre ellos la reducción de la pobreza en la mitad en el año 2015.Por su parte, Goverdham Metha, copresidente del IAC, resaltó que la cultura y los valores de la ciencia son claves para construir una comunidad mundial más racional y pacífica.Agregó que la ciencia trasciende y conecta culturas y puede tener un efecto positivo en las sociedades, incluso aquellas que emergen de una guerra civil o una crisis económica.El gran desafío, según los autores del estudio, es romper con el círculo vicioso que existe actualmente en el que los países en desarrollo están quedando atrás en cuestiones de técnica y tecnología respeto al mundo industrializado.Según cifras del IAC, los países ricos invierten entre un 1,5 por ciento y un 3,8 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB) en investigación y desarrollo.En cambio, países en desarrollo como la India destina sólo el 1,2 por ciento de su PIB, mientras que Brasil, un 0,91 por ciento y China, un 0,69 por ciento.Asimismo, mientras que el promedio de científicos en los países industrializados es de 3.281 por cada millón de habitantes, en las naciones en vías de desarrollo es de tan sólo 788 por millón de habitantes.El estudio recomienda que los países en desarrollo destinen al menos entre un 1 por ciento y un 1,5 por ciento de su PIB para desarrollar su capacidad científica y tecnológica, y luego adaptarlas a sus necesidades específicas.Dado el ritmo de cambio de la tecnología y la ciencia, no hay tiempo que perder, si no se quiere que la mayor parte de la humanidad quede aún más marginada, se concluye en el informe.