España: Galicia, a punto de implantar la historia clínica electrónica para todos los pacientes

Imagen de Juan Gigli

(ABC) La telemedicina está a punto de estrechar el camino entre el paciente y el servicio médico en la Comunidad gallega.

Con un proyecto piloto conocido como «Ianus», la Consellería de Sanidad, a través del Sergas (Servicio Gallego de Salud), hará realidad en apenas unas semanas en el Complejo Hospitalario de Pontevedra, primero, y antes de que finalice 2004 en el Hospital Clínico de Santiago, después, el «milagro» de integrar en un único sistema los historiales clínicos de todos los gallegos, independientemente del hospital o provincia donde se localice.

El proyecto de la historia clínica electrónica conseguirá, además, la absoluta confidencialidad de los datos, puesto que «Ianus» certifica -mediante la firma digital del facultativo- que el expediente clínico pertenece a un paciente determinado y que sólo podrá ser activado por el personal competente.Se dará así un paso de gigante en la gestión de los servicios sanitarios regionales.

Se reducirán los periodos invertidos en trámites y papeleo, se garantizará el almacenamiento de una base de datos de toda la Comunidad, al tiempo que se consultarán los historiales de los pacientes en cualquier momento, desde cualquier lugar del mundo y sólo por las personas con acceso permitido.

«Ianus permitirá tener una visión integral de todo el servicio médico, ya que engloba tanto la Atención Primaria, como el resto de áreas de los hospitales gallegos», explicó Mar Pereira, directora de Organización y Sistemas del CHUS (Complejo Hospitalario de la Universidad de Santiago).Será éste un sistema pionero en España, a nivel de conexión entre todos los hospitales regionales, pero que ya está funcionando en la actualidad en centros aislados.

Así vino a ratificarlo ayer Jurg Blaser, que imparte la asignatura de Tecnología Biomédica en la Universidad de Zurich y que ha implantado ya el sistema «Kisim» en un hospital público de la ciudad suiza.

La esencia del sistema reside en una base de datos evaluada e integrada que ha permitido la conexión entre los 30.000 pacientes internos, otros 120.000 en sus domicilios, así como de los 5.500 empleados del entramado hospitalario.

Sólo un ejemplo más de la rentabilidad social de que tecnología y medicina se den la mano.