España: El MCyT señala que la brecha digital sigue aumentando

Imagen de Juan Gigli

(vnunet.es) Un informe del Ministerio de Ciencia y Tecnología (MCyT) señala que las diferencias entre los países que tienen acceso real a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) y los que no lo tienen, así como dentro de los propios países, siguen creciendo, por lo que la denominada brecha digital aumenta en lugar de reducirse.Aunque todos los países, incluso los más pobres, han incrementado su utilización de las TIC, los países desarrollados han avanzado de forma exponencial, de manera que las diferencias siguen aumentando, recoge el libro La Sociedad de la Información en el siglo XXI: un requisito para el des@rrollo, impulsado por el MCyT.Además, el informe recoge que este problema se mantiene dentro de cada país, donde viene sucediendo algo parecido por lo que la brecha interna crece, también, de igual forma.

Este es el caso entre núcleos urbanos y rurales, o entre clases sociales más o menos adineradas.El problema radica en que la brecha digital implica que los pueblos que no tienen acceso a la información pierden una oportunidad única de colmar sus necesidades básicas de desarrollo, y aquellos grupos excluidos que se encuentran en países desarrollados también pierden opciones de progresar en todos los ámbitos, según añade el trabajo.Por ese motivo, el informe dice que la brecha digital es un reflejo de otras brechas sociales y económicas, pero que también puede llegar a convertirse en causa de exclusión, retroalimentando a las otras brechas y haciendo que la disparidad sea cada vez mayor.El estudio también recoge que la e-inclusión, entendida como acceso a las tecnologías y adecuación a las necesidades de los colectivos más vulnerables, es el principal reto para evitar esta brecha digital.

Además, con el fin de reducir esta fractura, el informe sugiere, entre otras medidas, escoger la tecnología apropiada de acuerdo con las necesidades locales, proporcionar herramientas accesibles económicamente y fomentar su uso, potenciando la integración de los grupos con riesgo de exclusión.Igualmente, la publicación apuesta por potenciar la confianza en las tecnologías, crear un marco regulatorio estable y que las administraciones lideren su impulso.