República Dominicana: Tecnología: La clave del desarrollo

(EFE) Los países pobres necesitan diseñar políticas estratégicas para aprovechar las ventajas que ofrecen las tecnologías de la información y evitar que se agrande la brecha digital que los separa de los ricos, advirtieron los participantes en un debate en la XI UNCTAD.La disparidad en el campo digital no es más que un nuevo reto de los países en desarrollo para avanzar, crecer y formar parte del mundo contemporáneo, dijo el presidente electo de República Dominicana, Leonel Fernández, en el debate Tecnologías Informáticas y de la Comunicación de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD).Fernández, que gobernó su país en un primer mandato entre 1996 y 2000, señaló que es indispensable que los gobiernos, con el apoyo de las empresas y de la sociedad civil, fomenten políticas nacionales de desarrollo y, dentro de ellas, dediquen un espacio a las tecnologías de la información para reducir gradualmente el abismo digital entre países ricos y pobres.Explicó que por ejemplo la ciudad de Nueva York tiene más usuarios de Internet que toda Africa, y que en Finlandia hay más internautas que en América Latina y el Caribe.Con una visión estratégica, las tecnologías de la información se pueden convertir en una herramienta valiosa para el desarrollo y ayudar a una mejor integración de nuestros países en la economía mundial, anotó en el debate de la conferencia, que será clausurada mañana, viernes.Sus planteamientos coincidieron con los del director ejecutivo del grupo Gobierno Digital de Ecuador, Juan Carlos Solines Moreno, quien señaló que mientras los países pobres no tengan suficiente acceso a las nuevas tecnologías, será difícil que salgan del subdesarrollo.El problema de la brecha digital se resuelve de tres maneras: acceso, acceso y acceso, enfatizó Solines, para quien en América Latina apenas una quinta parte de la población usa las tecnologías de la información.Para que la gente tenga más acceso a esas tecnologías, Solines recomendó medidas como más inversiones en infraestructura de telecomunicaciones, la adopción de marcos reguladores que atraigan capitales y la reducción de precios de productos informáticos.Igualmente sugirió la implantación de campañas educativas que enseñen a la población sobre la importancia de las tecnologías de la información, así como la generación de contenidos locales, de calidad y que sean realmente útiles y atractivos para los usuarios.Un usuario frustrado no volverá a usar el servicio, anotó Solines, quien señaló que, por ejemplo, a un campesino le interesan más las previsiones del estado del tiempo en su región que otro tipo de informaciones menos útiles.Fernández destacó además la importancia que tiene la diáspora para algunos países en el fomento de las nuevas tecnologías.Explicó que en el caso de su país, hay unos 30.000 jóvenes dominicanos que estudian en Nueva York, donde están en contacto permanente con los avances tecnológicos, y que hay que buscar formas para que transmitan ese conocimiento a sus compatriotas.Una situación similar ocurre en otros países centroamericanos, como El Salvador y Nicaragua, que tienen grandes cantidades de jóvenes emigrantes en Estados Unidos, expresó.La diáspora es un recurso intelectual sumamente valioso para acelerar el desarrollo de la sociedad de la información en los países en desarrollo, anotó.