Venezuela: voto electrónico para las elecciones de diciembre.

Imagen de Juan Gigli

Después de cinco horas de deliberaciones finalmente el directorio del Consejo Nacional Electoral definió las reglas electorales que regirán los comicios presidenciales del 3 de diciembre y una de ellas es que prevalecerá la automatización del voto.

Con el voto salvado de la vicepresidenta, Janeth Rosalía Hernández Marquez, el resto de los rectores se mostraron de acuerdo en no emplear los cuadernos electrónicos pero sí el uso de las máquinas de Smarmatic, y, además, bajo las mismas condiciones a las aprobadas para la elección de los parlamentarios de la Asamblea Nacional.

Cabe destacar que los rectores recibieron oficialmente cuarenta y ocho exigencias por parte de los precandidatos presidenciales de la oposición, y entre ellas las peticiones más emblemáticas son la eliminación de las captahuellas, cuadernos electrónicos, conteo de todos los comprobantes de votación y auditar el registro electoral.

La decisión del CNE revela que, en definitiva, será automatizado el proceso electoral del 3 de diciembre, por lo que se estarán usando por ahora los treinta y tres mil equipos de votación “touch screen”, lo cuales estarán desconectados para evitar el intercambio de información entre las máquinas y el Centro de Totalización del CNE como lo denunciaron los sectores oposicionistas en el recordado revocatorio presidencial del l4 de agosto de 2004.

Asimismo, el directorio de ese día ratificó de igual forma, la garantía que las actas de totalización de cada mesa de votación, serán impresas antes de autorizarse la transmisión electrónica de los resultados.

Esto es debido porque en los comicios llevados a cabo el 31 de octubre de 2004 (comicios regionales), la oposición llegó a denunciar que los resultados de la votación habían sido transmitidos antes de imprimirse las actas, imposibilitando a los miembros de mesas y testigos de los partidos así como a los observadores internacionales, comprobar que no existían discrepancias entre la cantidad de electores inscritos en cada mesa de votación y el número de ciudadanos que acudieron a ejercer su voto. Por otra parte, el caso de las captahuellas (proceso denominado técnicamente como comparación biométrica de votantes), también ha quedado pendiente para ser analizado.

Por ahora, la otra petición del sector opositor de que se cuenten todos los comprobantes de votación al término del acto de votación el 3-D, deberá seguir esperando. Por lo menos para mañana martes, cuando los rectores vuelvan a sentarse para debatir el tema que es definido técnicamente como auditoría de cierre.

Fuente: Región