Portales Ciudadanos: teleología, tecnología y semiología

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Introducción Los sitios estatales de interfaz con los ciudadanos (denominados comúnmente “portales ciudadanos”) ofrecen canales integrados de información, consulta, trámite, petición, reclamo y participación centrados en las posibles necesidades de los destinatarios (personas, organizaciones y empresas), superando las artificiosas “fronteras” de las burocracias públicas. Dado que la tecnología disponible y el estado del arte vigente en la materia permiten, a cualquier país, estado o comuna, disponer de portales ciudadanos relativamente exhaustivos, vistosos y fácilmente navegables, en esta nota procuraremos resaltar la relevancia de los propósitos y los valores que determinan la concepción de dichos portales. 1.- Portales ciudadanos y ciudadanía virtual La mayor parte de las “transacciones” civiles de las personas, desde antes de nacer hasta después de morir (atención prenatal, nacimiento, educación, trabajo, matrimonio, vivienda, descendencia, adquisición o enajenación de patrimonio, retiro laboral, enfermedad, incapacidad, muerte), requieren la realización de trámites –inscripciones, solicitudes, certificaciones, requerimientos, verificaciones, aprobaciones y pago de aranceles- ante distintas dependencias públicas nacionales, provinciales y municipales. Uno de los factores problemáticos del vínculo entre los ciudadanos y el Estado reside en la distinta percepción y valoración de las referidas “transacciones“. Mientras las personas las “viven” y valoran en función de sus propias necesidades, expectativas, ansiedades y angustias, el Estado las encauza y procesa en función de incumbencias distribuidas entre distintos organismos y niveles de gobierno, a través de formularios, expedientes, traslados, demoras, aranceles, idas y vueltas ... hasta su eventual e incierta resolución. Los portales ciudadanos permiten que cualquier persona se conecte directamente con las entidades pertinentes, ya sea organismos públicos, instituciones de la comunidad, escuelas, hospitales, programas de apoyo social, medios de prensa, entidades sectoriales, partidos políticos, de derechos humanos, sindicatos, entre otras instituciones, y se informe acerca de los trámites y requisitos asociados a sus intereses, necesidades y expectativas. También permiten, en algunos casos, indagar el estado de gestiones en curso y realizar ciertos trámites en línea, así como participar en foros ciudadanos para el intercambio y debate en cuestiones de interés común. La tecnología vigente permite constituir a los portales ciudadanos en auténticos espacios de información, trámite, servicios, culturización y participación, así como en insignias para la proyección de la propia identidad en el universo virtual. Al respecto, es común que dichos sitios exhiban información sobre el país (constitución nacional, constituciones estadales o provinciales, símbolos patrios, historia, geografía, clima, economía, atractivos turísticos, patrimonio natural, fauna y flora, entre otros). 2.- Dimensiones y contrastes Si bien el criterio rector para evaluar portales ciudadanos reside en su utilidad para responder a las perspectivas, intereses, demandas, necesidades y expectativas de sus destinatarios, es sabido que el concepto de “utilidad” conlleva un nivel de subjetividad que condiciona críticamente su operacionalización analítica (1). Sin perjuicio de los diversos factores sugeridos por la bibliografía disponible, nuestra experiencia indica que, para analizar panorámicamente portales ciudadanos es suficiente considerar cuatro dimensiones: a) propósito, b) contenido, c) funcionalidad, y d) receptividad. A continuación procuraremos caracterizar sintéticamente cada una de dichas dimensiones: a) propósito: más allá de los objetivos genéricos de los portales ciudadanos, la calidad cívica y los valores éticos que impregnan sus propósitos implícitos pueden inferirse, en cada caso, a través de un proceso de “catación” (“sonido, aroma y sabor”) del discurso virtualizado. b) contenido: su calidad (en términos de relevancia, pertinencia, oportunidad, confiabilidad y precisión) se asocia al conocimiento de las necesidades y expectativas de los distintos destinatarios previstos, así como de las respuestas y vías para satisfacerlas. c) funcionalidad: se vincula a la aptitud y consistencia de la imagen virtual, al diseño lógico, la navegabilidad y la amigabilidad con relación al perfil de los destinatarios previstos. e) receptividad: se asocia a la disposición manifiesta (de los administradores) del portal para evolucionar, en cada una de las dimensiones (propósito, contenido, funcionalidad y receptividad), hacia una creciente utilidad para los destinatarios previstos. Dado que el potencial de las tecnologías y del estado del arte se proyecta particularmente sobre el contenido y la funcionalidad, los mayores contrastes (destellos y penumbras) suelen localizarse en las dos dimensiones vinculadas a la teleología humana: el propósito y la receptividad. Si bien hay portales que parecen haber sido concebidos y pensados para satisfacer los intereses de auténticos ciudadanos, otros casos permiten inferir cierta preeminencia de los intereses intra e inter burocráticos sobre el interés por el “público”. Hemos hallado portales cuyos discursos institucionales exhiben notorias contradicciones con los respectivos preceptos constitucionales. Por otra parte, algunos casos parecen traslucir la creencia de que el portal ciudadano debe ser (“natural y esencialmente”) un artefacto de la coalición gobernante, por ejemplo, para propagar la gesta fundacional de un “nuevo país” o denostar visiones divergentes. 3.- Desempeño de los portales ciudadanos Los desempeños más favorables de los portales ciudadanos parecen hallarse en comunidades en las que la “ciudadanía virtual” responde a una auténtica vocación de “ciudadanía real” por parte del conjunto social. La “ciudadanía real” puede caracterizarse a través de los siguientes rasgos: a) Contrato social fundado en un proyecto y valores concertados. b) Garantías, derechos y deberes sustentados en la ley y respaldados por el conjunto de las instituciones del Estado y de la Sociedad. c) Libertad sometida al imperio de la ley, para todos. d) Compromiso manifiesto de los poderes del Estado por cumplir y hacer cumplir la ley. Cuando la “ciudadanía real” resulta exigua o está ausente, la “ciudadanía virtual” deviene en mero ritual, constituyéndose en ficción la e-ciudadanía, la e-democracia, la e-transparencia y la e-participación. Algunos ejemplos de este fenómeno de “ritualización virtual” son:

  • Acceso “en línea” al texto completo de normas (Constitución, leyes, decretos y resoluciones) que son habitualmente violadas por sucesivas coaliciones gobernantes.
  • Acceso “en línea” a legisladores impuestos por “listas sábana”, que mayoritariamente rechazan la participación (no responden) y exhiben intereses netamente distantes de los ciudadanos.
  • Acceso “en línea” a presupuestos aprobados por ley, que pueden ser drásticamente alterados por arbitrio de funcionarios de turno.
  • Acceso “en línea” a los aportes jubilatorios, sin disponer de garantía alguna de una prestación jubilatoria razonablemente equitativa.
  • Acceso “en línea” a entes reguladores que no exhiben compromiso con la defensa de los intereses ciudadanos.
  • Participación “en línea” en foros y consultas ciudadanas, sin indicios de escucha ni de respuesta.
  • Seguimiento “en línea” de procesos judiciales, sin garantía alguna de justicia.
  • Banca “en línea” con entidades bancarias (públicas, privadas; nacionales y extranjeras) que –por directiva estatal- confiscaron los depósitos de sus clientes.
  • Discurso virtual sobre transparencia por parte de entidades saturadas de intriga y opacidad.
  • Discurso virtual de republicanismo y “construcción de ciudadanía” en sociedades con creciente precariedad institucional.

4.- Un caso flamante El 9 de junio de 2006 se lanzó el Portal General del Gobierno de la República Argentina (www.argentina.gov.ar), con las características de “portal ciudadano”, en cumplimiento de lo previsto en el Plan Nacional de Gobierno Electrónico aprobado por Decreto 378/2005. Dado que oportunamente hemos reseñado -en el sitio de Gobierno Electrónico del CLAD-SIARE (2)- el contenido y los atributos de funcionalidad del referido portal, procuraremos adelantar aquí algún indicio acerca del propósito y la receptividad. La sola denominación “Portal General del Gobierno de la República Argentina” denota que se ha escogido una perspectiva centrada en el gobierno, más que en el Estado o en la ciudadanía. Esta opción lo asemeja a portales como el de EE.UU. (FirstGov: Official web portal of the US government) y lo diferencia de otros cuyas denominaciones aluden al ciudadano (como los casos de Chile, España, México, Reino Unido, Singapur) o al Estado Nacional (por ejemplo: Colombia, Perú). Este foco centrado en el ”Gobierno Nacional”, con virtual prescindencia del concepto de “Estado Nacional”, parece haber provocado ciertos énfasis y apresuramientos conceptuales que –previsiblemente- se irán ajustando a través del proceso evolutivo. Por el momento, nuestra “catación” del portal resulta inhibida por las reminiscencias emergentes de sonidos, aromas y sabores tan propios y peculiares de nuestra aldea natal. 5.- Conclusiones A través de esta nota hemos señalado un conjunto de dimensiones que –con base en nuestra experiencia- permiten obtener una perspectiva panorámica de los portales ciudadanos: a) propósito, b) contenido, c) funcionalidad, y d) receptividad. Vimos también que el estado del arte y la tecnología vigentes tienden a “tipificar” el contenido y la funcionalidad, de manera que prácticamente todos los países pueden hoy disponer de portales ciudadanos con contenidos relativamente exhaustivos, vistosos y fácilmente navegables. Los mayores rangos de variabilidad se manifiestan en el propósito y en la receptividad, como dimensiones condicionadas o impregnadas por la trayectoria y el ambiente político-institucional, ético y cívico de cada país. Por ejemplo, mientras algunos portales exhiben claros propósitos de consolidación de valores republicanos, democráticos y pluralistas, otros dejan traslucir cierto descuido por tales valores y por las instituciones que (teóricamente) deberían respaldar y preservar. Desde nuestra perspectiva, los portales ciudadanos deberían contribuir -como poderosos artefactos de “ciudadanía virtual”- a que las respectivas sociedades construyan y sostengan valores, proyectos e instituciones aptos para plasmar y resguardar una “ciudadanía real y tangible” -en términos de garantías, derechos y deberes- en la vida cotidiana de todas las personas. Referencias (1) Tesoro, José Luis: “Portales ciudadanos virtuales y ciudadanía real”, Boletín Electrónico del Foro e-Gobierno OEA, Nº 7 (Portales Ciudadanos), Set. 2005. (2) Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo (CLAD), SIARE: “El gobierno electrónico como medio para acercar el Estado a la ciudadanía”. Ver Portal General del Gobierno (Argentina) en el catálogo de Portales de Interfaz Estado-Ciudadano. http://www.clad.org.ve/siare/innotend/gobelec/gobelec.html

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Don José, no se me ofenda, le hace honor a su Apellido

Realmente es un placer leer su artículo, eso sí, después de unos días de no visitar la página, vuelvo por un intercambio en un foro con alguién que hace referencia a su trabajo, el cuál conozco por esta y alguna otra página.
Lo veo demasiado solo, es tán así? Casi que lo comparo con el Quijote, por su lucha solitaria contra los Molinos de Viento, habrá algún Sancho por ahí que lo acompañe? me entiende no? y lo digo con mucho respeto y admiración por su trabajo, no se me vaya a ofender, por favor.
Reciba un fuerte abrazo desde Misiones, Argentina. No pierdo las esperanzas de conocerlo en persona y tomar unos Mates, gracias sinceramente de mi parte, como Padre y Abuelo preocupado en mejorar las condiciones de Vida de nuestros conciudadanos.
A sus órdenes, lo saluda atte.
Carlos C. Gonella Stella

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Respuesta (involuntariamente) itardìa

Hola Carlos, ¿Còmo podría ofenderme tu cálido y cordial mensaje?. Lo que lamento es no haber podido responderlo antes. Gracias por la comparación con el Quijote; te entiendo pero no es tán así... En próximas notas verás que no estoy tan solo y que no soy tan Quijote, pero espero que sigas percibibdo que "hago honor a mi apellido" (y sobre todo a mis queridos y recordados ancestros, auténticos ejemplos de vida). Te agradezco tu "respeto y admiración" por mi trabajo. Procuro hacer estas cosas con el mayor rigor posible. Ojalá podamos charlar y tomar unos mates en tu hermosa Misiones. Te felicito sinceramente por tu columna en este medio; es autébtica y muy buena. Recibe un fuerte abrazo de mi parte. José Luis Tesoro

Imagen de José Luis Tesoro

UFAAAAAAAAA con este Tesoro!!!!!

Apreciada Nora, gracias por tan cálido y generoso mensaje. Sabes cómo admiro tu fortaleza, tu entusiasmo inquebrantable, así como a esa maravilla que has logrado plasmar (denominada Infoleg) con un equipo comprometido que da respuesta efectiva a todos y todos los días. ¡¡Qué bueno que te unas al mate previsto con Carlos en Misiones!!. Un abrazo. José Luis

Imagen de lizaguirre

José Luis Tesoro

Estoy totalmente de acuerdo con los comentarios hechos sobre José Luis, a los que agrego, que es una persona con un impulso y unas ganas de hacer increíble, además, es quien constantemente nos está incentivando y fortaleciendo en nuestro crecimiento personal. Gracias.
Saludos a todos, Liliana Izaguirre

Imagen de Nora Chaponick

UFAAAAAAAAA con este Tesoro!!!!!

Siempre recibiendo el respeto y el afecto de la gente, simplemente a través de lo que dice...Y no sé si no tienes razón en eso del Quijote...

Hace añares que nos conocemos y hemos intentado algunas cosas juntos, en este permanente intento de servir al ciudadano.

Muchas veces nos topamos con escollos propios de los países del sur y siempre lo he visto y seguido en el mensaje implícito de decirle a todo el mundo: el sur también existe.

Y no sólo de decirlo sino de luchar para que mejore la situación. Contar en Argentina con alguien como José Luis, es un verdadero tesoro.

Estoy de acuerdo contigo. Y si ese mate es en épocas donde no haga tanto calor como hoy en Buenos Aires, a lo mejor me prendo sin que me inviten!

Un abrazo Nora

PD: Tengo la mala costumbre de tutear a todo el mundo...( será porque me hace sentir más joven? porque trabajo con gente mucho más joven que yo? vaya a saber uno... ) así que espero no lo tomes a mal.

Nora Chaponick

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Respuesta (involuntariamente) tardía la mía también...

No pretendo sacar de contexto lo que quieres decir con esto:

"Algunos ejemplos de este fenómeno de “ritualización virtual” son:
* Acceso “en línea” al texto completo de normas (Constitución, leyes, decretos y resoluciones) que son habitualmente violadas por sucesivas coaliciones gobernantes".

Ahora bien, puedo compartir contigo "el sentido dentro del contexto que lo escribes", pero así solito, me hace sentir que el esfuerzo llevado a cabo desde el 1 de marzo de 1999 hasta el día de hoy, por la gente a mi cargo y por mí, sirve a otros intereses que no comparto.

Como sé que no es tu opinión respecto a www.infoleg.gov.ar
creo que con este comentario te estoy dando letra para otro de tus brillantes artículos.

Un gran abrazo y feliz 2007.
Nora

Dra. Nora Chaponick

Imagen de José Luis Tesoro

Gracias Liliana

Liliana: Agradezco también aquí tu generosa apreciaciòn, si buen reconozco que lo que dices coincide con lo que procuramos lograr, ... y juntos vamos avanzando. Cordialmente. José Luis

Imagen de José Luis Tesoro

La relevancia del contexto

Apreciada Nora: ¿Cómo no me lo hiciste notar antes?. ¡Còmo se altera el sentido!. Mi impresión acerca de Infoleg ya la conoces y la expresé recién en mi respuesta a otro mensaje tuyo (sin haber aún leido este). Aprecio que tenemos un auténtico privilegio "global" al disponer de Infoleg y de su servicio personalizado de respuesta a consultas, que opera prácticamente en "tiempo real". Como dices, procuraremos capitalizar esta experiencia en un próximo artículo. Te deseo tambièn yo un excelente 2007, pleno de realizaciones.
Un gran abtazo. José Luis