Argentina, Tucumán: Impulsan el voto electrónico para la elección de 2007

Imagen de Juan Gigli

Hace casi siete meses, en una veintena de mesas de votación se cambiaron las urnas de cartón y las boletas de papel por computadoras con pantallas sensibles al tacto (ver “Experiencia...”). Los comicios de convencionales constituyentes marcaron así el debut oficial del voto electrónico en la provincia, que luego fue incorporado al nuevo texto de la Carta Magna.

La inclusión de este punto en la Constitución fue un reclamo de la oposición al oficialismo, como condición para el apoyo de la sanción de la ley que habilitó la modificación a la Ley Fundamental. Ya en la Convención Constituyente, a impulso del justicialismo, el asunto quedó consagrado en el artículo 43, inciso 3: “el sufragio es universal, igual, secreto y obligatorio. Se establece el sistema de votación electrónica, cuyas características serán establecidas por ley”. Ahora, la legisladora Olijela del Valle Rivas presentó un proyecto para que el mecanismo se aplique desde la elección general de 2007.

Progresivo, pero definitivo

La Carta Magna dispone que el voto electrónico se aplique en forma progresiva, según lo permitan las exigencias técnicas y económicas que demande su ejecución. Hasta tanto se generalice, coexistirá con el sistema tradicional. También le impone a los legisladores que sancionen una ley específica hasta diciembre próximo.

Rivas confía en que el sistema vuelva a aplicarse en los comicios generales del próximo año, para desarrollarlo en forma gradual pero definitiva. “Las nuevas tecnologías permitirán consolidar el régimen democrático y otorgarán mayores garantías de transparencia, eficiencia y rapidez en el proceso electoral”, se señala en el texto.

La propuesta contempla que la Junta Electoral Provincial entrene a la ciudadanía en el funcionamiento del sufragio electrónico antes de implementarlo. Además, fija las formas de control que podrán tener los partidos, frentes y alianzas, para asegurarse de que no haya ninguna vulneración a la voluntad del votante. En los fundamentos se destaca que el Estado tendrá un significativo ahorro (del 30%) en sus gastos electorales con la implementación de la urna virtual.

“El voto electrónico forma parte de un proyecto político para alcanzar tres objetivos básicos: el progreso a partir de una mayor participación ciudadana; la transparencia a través de actos comiciales limpios y sin fraude; y la consolidación de la democracia”, dijo Rivas.

Fuente: La Gaceta