Un empleado pierde casi un día al mes por culpa del spam

Imagen de Nora Chaponick

Más de siete horas por mes dedica una persona en descargar, separar, filtrar y borrar el correo basura; además consume ancho de banda y ocupa espacio en disco en los servidores. En las empresas ya se estima un costo equivalente a un feriado mensual.

Un mes laboral tiene, en teoría, 20 días. Pero esa cantidad puede reducirse un día y no por feriados nacionales, problemas en el tránsito o conflictos gremiales.

El motivo de este día que las empresas pierden por mes es puramente tecnológico: el spam o correo electrónico basura, que constituye más de la mitad del tráfico mundial del e-mail, de acuerdo con el último informe mundial de la empresa de seguridad informática Symantec.
“Se calcula que un empleado destina más de siete horas mensuales a borrar spam”, explicó a infobaeprofesional.com Maximiliano Cittadini, team leader de Servicios Enterprise de Trend Argentina.

Esta cantidad de horas equivale a una jornada laboral. “Y se traduce en un costo que las empresas no ven pero que existe y termina siendo muy alto”, advirtió por su parte Diego Mercader, ingeniero preventa de McAfee, una de las principales multinacionales de seguridad informática.

Se calcula que en promedio un empleado “pierde” diariamente unos 30 minutos entre la descarga y separación de correo útil y del tipo spam, es decir más de dos horas semanales, o el equivalente a un feriado al mes.

El costo para las empresas el spam varía. “Tiene que ver con la estructura de la compañía, su política frente al spam y la educación que tengan sus empleados frente a esta problemática”, explicó Cittadini.

Es más, según el Wall Street Journal informó que el costo para las empresas en todo el mundo es de 20.000 millones de dólares anuales en pérdidas de productividad y costos tecnológicos.

Algunos especialistas “se empeñan en medir el costo del spam sobre la base de los recursos de tecnología que éste consume, pero éste –señaló el ejecutivo de Trend Argentina– no es el costo real que el spam produce”.

¿Por qué? “Hay un costo aún mayor, relacionado con aspectos menos tangibles como el nivel de distracción que puede producir el correo basura en los empleados de una organización”, remarcó Cittadini. Lo que sí puede traducirse en términos económicos es el tiempo que invierte cada persona en discriminar en forma manual “qué es spam y qué no”.

Embolia
El correo electrónico –una de las principales y más populares herramientas de Internet– puede sufrir una embolia (la obstrucción brusca de una arteria) virtual por culpa del spam.
Y los remedios como los filtros provocan fenómenos paradójicos: se reciben menos mensajes y algunos que son importantes se pierden bloqueados por los programas de protección.

La gravedad del problema llegó a tal punto que este año la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) exhortó a los gobiernos y a las empresas a que aumenten su coordinación para luchar contra los correos basura, tras reconocer que “no hay solución única” y se debe actuar en varios frentes

La OCDE también destacó la importancia de “sensibilizar a la población” sobre los riesgos del envío de correos electrónicos basura y de las precauciones que se deben tomar para evitarlo, para lo cual hacen falta campañas de ámbito nacional y la formación sobre la seguridad en Internet en escuelas y en acciones para las personas mayores.

Cittadini recordó que en 2003, el spam era un “problema ignorado, una molestia inofensiva”. Constituía sólo 50% del tráfico de total de correo electrónico global, lo que representaba 20% de spam efectivo en empresas con un dominio corporativo. Pero a comienzos del 2005, ya alcanzaba 80% del tráfico total de correos electrónicos, y en las empresas el promedio ascendía a 50 o 60 por ciento.

“Cuando el volumen de spam supera 50% es común que se produzca un problema de denegación de servicio”, dijo Cittadini.
Es decir, el proceso y almacenamiento de correos electrónicos basura deniega el uso de los correos legítimos.

“En una suerte de ranking de principales desventajas, sin duda la pérdida de tiempo traducida en pérdida de productividad final es la primera”, afirmó.
El problema aumenta en gravedad en empresas que utilizan en forma intensiva el e-mail para realizar negocios, porque un empleado puede borrar por error un pedido de cotización o presupuesto de un cliente o la aprobación a una operación comercial, al confundirlo con un spam.

Blancos
¿Cuáles son los blancos más fáciles del spam en las empresas?. “Las cuentas de correo de uso general, tal como rrhh@dominio.com o todos@dominio.com”, respondió Mercader, aunque las cuentas de empleados también lo son si no son educados en forma adecuada, por ejemplo, para aprender a no suscribirse a paginas poco confiables que puedan vender su información a terceros.

Cittadini apuntó también a las cuentas de una empresa que son publicadas en sitios web, publicidades y medios de comunicación.
Además de este tipo de cuentas, están las direcciones admin@dominio.com, postmaster@dominio.com y root@dominio.com que son utilizadas históricamente por los administradores de la red corporativa y son blanco seguro del spam.
Sin embargo, existen nuevos métodos de generación de bases de datos de e-mail.

¿Cómo funcionan? “Toman nombres y apellidos comunes a la región y generan combinaciones de nombres y apellidos de modo que, alguna de estas direcciones generadas, es utilizada por algún usuario corporativo, por ejemplo: damianperez@dominio.com”, dijo el ejecutivo de Trend Argentina.

Las empresas disponen de distintas tecnologías y políticas para reducir las pérdidas de productividad provocadas por el spam, que van más allá del camino manual de teclear el botón Delete en las casillas de correo electrónico, utilizando como única herramienta el propio reconocimiento del empleado acerca de cuál es correo no deseado y cuál el útil.

Existen soluciones de filtro de contenido por listas negras, un mecanismo efectivo sólo para aproximadamente 40% del spam, según evaluó Cittadini.
No es recomendable porque tiene una tasa muy elevada de falsos positivos; es decir, e-mails que se toman como spam cuando en realidad no lo son.
Aparecieron recientemente soluciones que controlan el spam por contenido heurístico, con un gran potencial de detección de correo no deseado en aproximadamente 85% de los casos, dijo el ejecutivo de Trend Argentina. En este caso, la tasa de falsos positivos es sólo de 1 por ciento.

¿Cómo funcionan? Una función de contenido cataloga y asigna un puntaje a características del e-mail que puedan dar indicios de ser un spam.
Palabras, archivos adjuntos, cantidad de copias definen un correo electrónico. Cada palabra y/o característica suma o resta un puntaje y mediante el registro obtenido se determina si ese correo califica como spam o no.

En forma simultánea, se cataloga a los correos detectados como spam en categoría, como por ejemplo “comercial, de contenido adulto”, etcétera.
Estas soluciones suelen traer filtros de contenido de palabras profesionales y listas negras y blancas personalizadas, explicó Cittadini.
UN CORREO QUE IRRITA
El 70% de los mensajes recibidos por un usuario de Internet por correo electrónico es spam o correo basura, según un estudio de Ipswitch, empresa que desarrolla software. La cifra supone una suba de 8% en comparación con el cuatrimestre anterior, y de 13% en relación con el último período navideño.

El aumento se debe, en gran parte al incremento de los e-mails de phishing, que son los mensajes que solicitan al receptor información personal que permita identificarlo. A pesar de esta suba de e-mails de phishing, la mayor parte de los spam rastreados por Ipswitch eran aquellos que ofrecían diversos medicamentos (36,6%), seguidos en el ranking por los mensajes que procuran estafas bancarias.

El líder del último cuatrimestre, los mensajes pornográficos, descendió al tercer puesto al quedar en 24 por ciento.
Las hipotecas y ofertas de préstamo se ubicaron en la quinta posición por debajo de la mitad del porcentaje del cuatrimestre anterior (en este período habían representado 18 por ciento). Casi con el mismo porcentaje se encuentra electrónica y ofertas de software.

“A pesar de que es decepcionante ver el porcentaje de los e-mails que son spam y que están continuamente en ascenso, es la reciente epidemia de los e-mails de phishing la que provoca una gran preocupación”, señaló el director de Ventas de Ipswitch para Europa del Norte, Chris Greaves.
El phishing es una clase especial de spam diseñado para robar información personal o corporativa. “Mientras que el spam regular puede resultar irritante, el phishing es peligroso”, diferenció Greaves.

Pero además de las pérdidas por productividad, el spam provoca otros daños en las empresas. Mercader identificó los siguientes: el consumo de ancho de banda en la conexión a Internet; el espacio en disco en los servidores de correo; el uso de la capacidad de procesamiento de la PC para analizar los mensajes no deseados.; recursos humanos ocupados por requerimientos de soporte por parte del usuario final.

Cittadini apuntó además que otro riesgo son los posibles ataques de otras amenazas a través del spam, como virus, troyanos, etcétera. Pero la clave para evitar ser víctima del spam y de las amenazas que se trasmiten a través de él se basa en dos premisas, según Cittadini: asesoramiento permanente; productos que provean una solución integral frente a varias amenazas en simultánea, para garantizar la protección del usuario.

Para Mercader, conviene usar software antispam. En este caso, el programa evalúa el mensaje de acuerdo al contenido del e-mails y no respecto del origen del servidor de correo, cuya dirección IP puede variar constantemente en algunos casos. Al contar con una solución antispam se conjuga el uso de listas negras y blancas, detección por técnicas heurísticas, reputación IP y detección por contenido

César Dergarabedian
cdergarabedian@infobae.com
Infobaeprofesional.com

Fuente: www.infobaeprofesional.com/interior/index.php?p=nota&idx=33829