Software Social: ¿Errores e Inconsistencias?

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Por Juan CarreónProcesos electorales recientes y muy cerrados efectuados en países de América Latina, pero también de fuera de la región como Estados Unidos, Alemania e Italia, han conducido a enfrentamientos postelectorales en los que ha predominado una sensación de crisis inminente, en el caso de nuestra América, levemente en Costa Rica, con intensidad mediana en Perú y con mayor virulencia en México. En este país, si bien se podría haber esperado que las pasadas votaciones el 2 de julio de 2006 hubieran sido tratadas por los bloggers nacionales e internacionales como parte de un juego enorme, y ajeno, al que eventualmente seguirían torneos similares en Brasil, Nicaragua y Venezuela. Sin embargo, dicha concepción habría de modificarse rápidamente conforme se acercó el día de las elecciones, cuando emergió en la red un alud de contenido en línea, el cual se incrementó el día de los comicios, y aún más en días posteriores.Los bloggers de la región, en particular en México, decidieron que podrían desempeñar un papel significativo en la documentación de unas elecciones, principalmente las presidenciales, sumamente reñidas. De inicio, gracias a la tecnología moderna, cualquiera en el mundo con acceso a Internet pudo haber seguido el primer recuento preliminar de votos reportados por el Instituto Federal Electoral, IFE, en el que uno de los contendientes obtuvo una ligera ventaja, 0.64%, Felipe Calderón Hinojosa, el candidato oficialista a la presidencia por parte del Partido de Acción Nacional.Dicho primer recuento mediante el sistema informático Programa de Resultados Electorales Preliminares, PREP, el cual a través de sus antecedentes había venido funcionando desde 1991 había permitido conocer con celeridad creciente los resultados electorales en los momentos inmediatamente posteriores a los escrutinios. Dicho sistema diseñado con el objetivo de reducir la incertidumbre de ciudadanos y partidos en las horas inmediatamente posteriores a las elecciones, mediante captar y difundir extraoficialmente el mayor número posible de resultados de la totalidad de las casillas reflejadas en actas de escrutinio validadas, ahora habría dado pie a la impugnación del izquierdista Partido de la Revolución Democrática, PRD, liderado por su candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador, AMLO, según quien, entre otras inconformidades, el núcleo del PREP dispondría de un “algoritmo” en su contra.Pues voceros del PRD argumentaban el PREP del IFE habría sido “organizado para instalar con rapidez y contundencia la percepción de que Felipe Calderón iba ganando con holgura. Los primeros datos dados a conocer por el citado PREP fueron los electoralmente más favorables para FC, pero enseguida y hasta el final del conteo esa tendencia bajó atípicamente. Dicho de otra manera: el PREP acomodó las cifras de casillas de lo más favorable a FC hasta lo desfavorable, en una picada similar a una resbaladilla infantil. En cambio, los números de López Obrador arrancaron de lo más bajo y mantuvieron una línea ascendente hasta que, al ir contabilizado 85 por ciento de las casillas, entraron en una caída poco explicable.”Esa situación denunciada por algunos como fraude cibernético, según otro se superaría con el conteo completo y definitivo casilla por casilla, aunque fuera con el “sistema del ábaco chino”. Al mismo tiempo la guerra mediática arreciaba, tanto en los llamados nuevos medios, de credibilidad incierta (Websites, blogs y mensajería instantánea), como en los convencionales (radio, TV y prensa). Contradictoriamente quizá como expresión de que al conjunto de los mexicanos se les había vuelto desesperadamente difícil optar entre FC y AMLO.Esto volvió a ser evidente cuando el recuento final realizado tres días después otorgó una primera victoria a Felipe Calderón por tan sólo una diferencia de unos pocos cientos de miles de votos a su favor con respecto a AMLO. Quien desde un día antes había declarado que impugnaría ante el Tribunal Federal Electoral dicho recuento, por no haberse realizado según lo demandado por el PRD de realizar dicho recuento voto por voto, casilla por casilla, y distrito por distrito (lo cual de hecho hubiera invalidado las elecciones). Aunque se realizara lo anterior con ábaco, permanece la sensación de que los nuevos medios, y/o los viejos, así como otros increíbles avances tecnológicos que permitieron en menos de un día y medio realizar el segundo y definitivo recuento de votos, al final de cuentas lo único que logran es acelerar la puesta en evidencia no de malignidades algorítmicas y fraudes cibernéticos, sino una institucionalidad política y electoral rezagada con respecto a la dinámica social.