Recomendaciones para el Gobierno Electrónico (Tercera Parte): Infraestructura Tecnológica y Sustentabilidad de la Política
Introducción
Una Infraestructura Tecnológica única, integrada, normalizada y planificada en el Estado y las condiciones institucionales que aseguren la sustentabilidad de la Política de Gobierno Electrónico, son dos aspectos significativos a reparar para consolidar este paradigma en el tiempo. Ambas consideraciones deben complementarse dentro de un marco de recomendaciones ya explicitadas en artículos anteriores, que recordaremos a continuación:
Construir una Plataforma de Interoperabilidad dentro del Estado
Promover el software libre y los bienes “Comunes Creativos”
Desarrollar campañas de difusión y sensibilización
Impulsar políticas inductivas de apropiación de la tecnología
Consolidar un banco de datos con las mejores prácticas
Desarrollar una Infraestructura Tecnológica común
Desarrollar las condiciones que garanticen la sustentabilidad del GE
Formular y ejecutar planes estratégicos de Gobierno Digital
Articular proyectos de GE en el marco de la Sociedad del Conocimiento
Ejercer un fuerte liderazgo político para promover el GE
Desarrollar una Infraestructura Tecnológica común
Un pilar imprescindible de una política de Gobierno Digital lo constituye la consolidación de una infraestructura tecnológica común para toda la Administración Pública. En efecto la planificación y el establecimiento de la infraestructura tecnológica permitirán aprovechar y potenciar la tecnología disponible y emergente que debe monitorearse en forma sistemática para analizar su suficiencia y evolución teniendo en cuenta los desarrollos tecnológicos, las contingencias y los planes de adquisición.
La Infraestructura Tecnológica deberá basarse en los planes de tecnología de información a corto y largo plazo comprendiendo aspectos tales como la arquitectura de los sistemas, la dirección tecnológica y las estrategias de migración de tecnología a tecnología cuando se fueran superando paradigmas en el tiempo a partir de nuevas tendencias y regulaciones. Aspectos como la redundancia, elasticidad, conveniencia y capacidad de evolución serán principios fundamentales a considerar para plantear posibles contingencias a futuro.
El objetivo primario de la Infraestructura Tecnológica común es que todos los organismos del Estado se integren mediante el intercambio de información, el establecimiento de procesos transversales, el desarrollo de trámites y servicios en línea, brindando facilidades de acceso a la comunidad.
Se desea remarcar las bondades en el uso de la tecnología de la información y de la computación basada en red para el rediseño de organizaciones eficaces y eficientes, con un fuerte sesgo de orientar los servicios y productos al usuario. Este modelo, ya aplicado en empresas tanto públicas como privadas de todo el mundo, maximiza el retorno de las inversiones en tecnología y reduce costos de infraestructura como también facilita la factibilidad técnica y operativa de los proyectos informáticos pues los principios de simplicidad, unicidad, coherencia y estandarización quedan garantizados.
Se materializa consolidando en una primera etapa los servidores, luego los datos y finalmente las aplicaciones, distribuyendo siempre los servicios.
Este esquema debe basarse en los siguientes criterios y principios:
Administración física centralizada: todos los recursos físicos, materiales, de infraestructura, de equipamiento, y de insumos, deben estar administrados por un solo responsable.
Administración lógica distribuida: cada aplicación debe ser administrada por el área responsable de su desarrollo, implantación y mantenimiento, conforme a los requerimientos de las autoridades del organismo al que pertenecen.
Seguridad: la información debe ser accedida y actualizada solamente por quien está autorizado para hacerlo, con los niveles de seguridad establecidos por la función administrativa que le compete, y debe ser protegida contra accesos indebidos de terceros que pretendan violar tanto su confidencialidad como su verosimilitud.
Disponibilidad: se debe asegurar el funcionamiento de las aplicaciones y de cualquier otro servicio informático relacionado a las mismas las 24 horas del día y los 365 días del año.
Escalabilidad: se debe evitar capacidad ociosa de tecnologías y de equipamiento adquiridos que se amortizan rápidamente tanto en materia de procesamiento, de almacenamiento como en licencias nominales de software.
Racionalidad en los costos: se debe evitar la duplicación de esfuerzos en infraestructura, en recursos humanos, equipamiento, software etc. que traen aparejado mayores costos operativos de funcionamiento y de inversión.
Accesibilidad: los sistemas y los datos deben estar disponibles siempre para poder ser accedidos tanto local como remotamente.
Recuperación: debe garantizarse la recuperación del sistema por la pérdida de información producida por fallas en la red, en los servidores, por errores de usuarios o por actos indebidos de terceros.
Los diferentes componentes que integran la infraestructura tecnológica gubernamental son los siguientes:
Red Única de Teleprocesamiento
Centro de Datos Corporativo
Plataforma de Interoperabilidad
Centros de Atención al Ciudadano
La Red Única de Teleprocesamiento (Intranet Gubernamental) provee a los organismos de la administración pública de medios y vínculos para la interacción de los diferentes sistemas y servicios de información del Estado con niveles adecuados de calidad en el servicio y disponibilidad y seguridad en los datos que son gestionados e intercambiados.
La dispersión geográfica de diferentes organismos públicos en territorios con jurisdicción política, social y económica por parte del Estado, la gran cantidad de empresas y beneficiarios de servicios públicos reales y potenciales distribuidos territorialmente a grandes distancias, imponen la necesidad de conectarlos a través de una Intranet del Gobierno fundada en estándares predefinidos y administrada en forma centralizada o en su defecto cuando el servicio las justifique a través de Internet. El esquema de la red debe diseñarse sobre la base de un crecimiento gradual de los nodos aspirando alcanzar una gran capilaridad y penetración en todo el territorio bajo jurisdicción del Estado, considerando adecuadas ecuaciones de costo/beneficio que justifique la proliferación de múltiples enlaces.
El Centro de Datos Corporativo consolida las aplicaciones y los datos de todas las organizaciones públicas en un lugar físico común con mecanismos adecuados para atender la contingencia y garantizar la continuidad de los servicios de información.
La consolidación puede desarrollarse en etapas de acuerdo a la siguiente secuencia1: centralización, consolidación física, integración de datos e integración de aplicaciones.
La centralización consiste en la reubicación física de servidores distribuidos geográficamente en un lugar físico común. Este concepto simple trae aparejado beneficios inmediatos en cuanto simplifica el acceso de especialistas a la tecnología, reduce los costos de soporte técnico, centraliza y mejora la seguridad y posibilita la administración uniforme de los sistemas. Para los usuarios de los sistemas de información de los servidores reubicados este cambio es totalmente transparente.
La consolidación física puede subdividirse en dos categorías: la consolidación de servidores y la consolidación de unidad de almacenamiento. La consolidación de servidores constituye el reemplazo de pequeños servidores por otros de mayor porte que integran la capacidad de procesamiento de los primeros. Esto implica ventajas en la disponibilidad ante una disminución de fallas, una reducción de costos y complejidad del sistema de comunicaciones y simplifica las operaciones y la administración de los sistemas. La consolidación de unidad de almacenamiento significa una visión corporativa de los recursos de gobierno, en la que los espacios de disco centralizados son utilizados en reemplazo de unidades de almacenamiento de los servidores distribuidos de menor porte. Esto constituye un aporte importante hacia la integración física de la información corporativa del Estado en dispositivos externos comunes.
La integración de datos implica el proceso de recolectar la información dispersa en diferentes fuentes y sistemas e integrarla un solo repositorio único y con un formato común. Esta fase es la primera para la integración lógica de sistemas de la Administración Pública en un sentido estrictamente corporativo. Esta consolidación permite obtener altos niveles de seguridad y de integración de datos que serían imposibles de alcanzar en ambientes distribuidos.
La integración de aplicaciones consiste en migrar múltiples aplicaciones a una nueva plataforma para alcanzar ventajas con tecnologías de plataformas únicas y asimismo para que estos sistemas dialoguen e intercambien información en línea con un repositorio único de información centralizado.
La Plataforma de Interoperabilidad permite la integración y el intercambio de información entre los sistemas de información de los organismos de la Administración Pública y promueve una sólida base tecnológica para la implantación de trámites en línea. Este entorno de trabajo constituye el eje primordial para diseñar e implantar un mecanismo transformador y facilitador de la política de Gobierno Digital: la ventanilla única virtual. Así el Estado establece una relación unívoca con los ciudadanos y las empresas al desaparecer las múltiples vistas que tiene un interesado cada vez que se presenta a distintas oficinas públicas, y en forma recíproca, las múltiples formas de tratamiento del beneficiario de un servicio por parte de los funcionarios de distintas entidades del Estado a pesar de ser la misma persona física o jurídica.
Los Centros de Atención al Ciudadano ofrecen a la comunidad un medio alternativo a la modalidad presencial en las distintas oficinas del Estado, a través de múltiples canales como los centros de atención de llamadas (call centers), portal web, correo electrónico, chat y fax entre otros. Estos mecanismos brindan atención y respuesta inmediata a las solicitudes de información y servicios formuladas por los ciudadanos a las oficinas de la Administración Pública.
Desarrollar las condiciones que garanticen la sustentabilidad del GE
Del análisis de la realidad de diferentes Estados a nivel nacional, provincial y municipal surgen denominadores comunes que se constituyen en elementos inhibidores para el establecimiento del Gobierno Digital como una Política de Estado en el largo plazo.
Además de la falta de liderazgo político, aparecen burocracias con escaso nivel técnico para gerenciar y desarrollar las actividades previstas en los planes. La falta de conducción estratégica y táctica para definir y resolver los problemas, clasificándolos según sus prioridades y complejidad en cuanto al tiempo demandado para su implementación, constituye una cuestión de “visión” que debe privilegiarse a la hora de formular los programas.
La escasa participación ciudadana, de las empresas y de los sectores académicos en todas las acciones que desarrolla el Estado, favorece el aislamiento de este último con respecto a su contexto y separa las políticas públicas conforme a criterios sectorialistas de quienes ejercen las mayores influencias sobre el poder político.
Este excesivo fraccionamiento atenta contra la integración de esfuerzos, potencia la reiteración de iniciativas en cuestiones similares ya resueltas por terceros, desencadena las gestiones de recursos de manera ineficiente y posibilita una mayor dispersión en el empleo de medios y conocimientos para replicar las mejores prácticas conforme a las experiencias ya asimiladas.
Entonces resulta fundamental dotar a la Administración Pública de la capacidad institucional necesaria para superar estas situaciones a través del fortalecimiento de entidades con jerarquía y competencias directas en materia de gobierno electrónico. Ello coadyuvará a la gestión de la política en el tiempo independientemente del color político y de las “buenas intenciones” del Gobierno de turno.
Esta imposición lleva a integrar una política consistente de e-government para la cual deben diseñarse o adaptarse dos tipos de organizaciones. Una que defina lo que se pretende alcanzar con la política de gobierno digital (Nivel Político) y otra que responda a la infraestructura tecnológica y a la gestión necesaria para llevarla adelante (Nivel Técnico y de Gestión). De alguna manera una define el qué y lo coordina y facilita y otra el cómo para alcanzarlo (la solución de Tecnologías de Información más adecuada al requerimiento). Una es estrictamente de conducción política y de ejecución administrativa que planifica y coordina las actividades a desarrollar entre los diferentes Ministerios o Secretarías de Estado. Otra, fundamentalmente técnica, satisface estos requerimientos de calidad, fiduciarios y de seguridad en lo que respecta a la información y a todos sus bienes. Esta última aspira a optimizar el uso de los recursos disponibles incluyendo personas, instalaciones, tecnologías, sistemas de aplicación y datos2.
El Nivel Político debería constituirse a través de un Comité en el que participen las máximas autoridades del Gobierno, conjuntamente con representantes del sector empresarial, del sector académico y de la misma comunidad. Este Comité Político dispondría de Comisiones Asesoras que faciliten la información y los recursos necesarios para llevar a la práctica los diferentes proyectos y programas constitutivos del plan maestro de Gobierno Electrónico. Asimismo deberá definir mecanismos de articulación tanto horizontales como verticales para el gerenciamiento y seguimiento de la política dentro de la Administración Pública.
El Nivel Técnico y de Gestión debe consolidarse como una estructura que coordine tácticamente las actividades que se fueran planificando, a fin de velar por su ejecución exitosa en los tiempos previstos y alertando a la conducción política cuando se presenten desvíos o inconvenientes que impidan finalizar las tareas encomendadas. De la misma manera que el Comité Político, tendrá una relación funcional con diferentes áreas técnicas, fundamentalmente responsables de proporcionar servicios relacionados con las tecnologías de información y comunicaciones, con las cuales interactuará para la construcción de la infraestructura tecnológica necesaria para desarrollar el plan maestro.
1 International Business Machines Corporation: “Server Consolitadion: Aligning I/T Infraestructure with Business Goals”, IBM, New York, 1999.
2 Comité de Dirección COBIT y la Information Systems Audit and Control Foundation: “COBIT Marco”, Buenos Aires, 1998.
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Felicitaciones
Muy buen documento. Ya había leído otros y siempre me han parecido muy acertados y concuerdo plenamente.
José Soriano
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Los paraguas como las mentes solo son útiles cuando están abiertos; de lo contrario son un estorbo.
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js
soriano.jose@gmail.com