Gobierno Digital y Software de Libre Disponibilidad como bien público

Imagen de Horacio Capanegra

El Software de Libre Disponibilidad (SLD) ha tenido y tiene, a partir de la década del 80 del siglo pasado un alto impacto en la industria del software. Es más, su incidencia ha sido tan significativa con el devenir de los años, que se ha convertido en el propulsor no solo de la Economía Digital, sino también de la llamada Sociedad del Conocimiento. El sector social, político, educativo y de la investigación han sido afectados por el uso intensivo de estas herramientas tanto implícita como explícitamente, lo que motivó reglamentar su empleo por los diferentes gobiernos, sobre todo de países desarrollados.

Por esta razón es imprescindible tomar conciencia de cómo debe usarse, desarrollarse, copiarse y distribuirse como alternativa al software propietario. Éste último, fabricado por terceros, restringe su uso y difusión a partir de las condiciones de licenciamiento comerciales impuestas por el dueño de la propiedad intelectual. Se abre entonces el primer interrogante que tiene que ver con el espacio que debe cubrir el Estado para intervenir y regular, promoviendo el empleo del SLD no solo en el seno de las organizaciones públicas, sino como elemento de transformación de la sociedad misma.

Es que el SLD se ha instalado en nuestras computadoras y servidores para quedarse definitivamente. La apropiación que ha tenido la comunidad digital sobre este tipo de tecnologías ha sido masiva, ya que directa o indirectamente, la emplea un usuario cada vez que navega y se conecta con algún sitio en Internet, cada vez que envía un correo electrónico por la web, cuando accede a información de algún servidor, o simplemente cuando emplea utilitarios de libre disponibilidad como un procesador de textos, una planilla de cálculo o un software de diseño de diapositivas para presentaciones.

Algunas consideraciones relacionados con el software que hay que saber

Para entender qué es el SLD es importante mencionar los conceptos esgrimidos por la Fundación de Software Libre (Free Software Foundation - FSF)1 que establece diferentes grados de libertad que los usuarios tienen sobre este tipo de software. La “libertad 0” para correr un programa con cualquier propósito; la “libertad 1” para estudiar como funciona un programa y adaptarlo a las propias necesidades; la “libertad 2” para redistribuir copias de programas que ayuden a otros usuarios, la “libertad 3” para mejorar el programa y publicar las mejoras al público en general, en beneficio de toda la comunidad.

En cambio la Iniciativa Open Source2 ha promovido la llamada “Definición del Fuente Abierto” (Open Source Definition) el cual debe satisfacer las siguientes características: el código fuente debe distribuirse con el software o en su defecto debe estar disponible por el costo de distribución; cualquiera puede redistribuir el software en forma gratuita, sin derechos a royalties o derechos de licencia de autor; cualquiera puede modificar el software o derivar otro software del mismo y luego distribuir el software modificado bajo los mismos términos.

En síntesis el SLD se define de dos maneras: por el tipo de derechos que tiene el usuario y por cómo sus fuentes están disponibles para un interesado. Ambas definiciones puestas en práctica acarrean la distribución del software con el código fuente y la libre disponibilidad de las licencias que son abiertas. El código fuente del SLD está abierto al público. El Software se escribe en un lenguaje de programación y su texto resultante se lo llama código fuente. El código fuente determina lo que el programa puede hacer. Pero para ser usado tiene que ser traducido a código objeto o binario, es decir a varios archivos que contienen unos y ceros que solo la computadora puede interpretar y correr.

El software propietario, en cambio, tiene diferencias significativas con el anterior. En este caso solo es distribuido el código objeto siendo el código fuente guardado en forma secreta por quien lo creó. Por este motivo es considerado con un valor de propiedad intelectual. Los usuarios de SLD tienen siempre disponible ambos, el código objeto para que sea corrido y el fuente para que sea inspeccionado, modificado, mejorado y recompilado en un nuevo código fuente. Los productores de software propietario no publican el código fuente para evitar competidores que tomen ventajas de sus inversiones, defendiendo así su propiedad intelectual. Sin embargo esto no priva a terceros de realizar acciones de piratería haciendo copias en CD de códigos objetos para venderlos en el mercado negro.

Por lo expuesto, los beneficios del software de código abierto son considerables cuando la comunidad conoce como funciona el software: se hallan muchos problemas de errores y de seguridad del software, se mejora el software reemplazando el código original con un código superador, la reusabilidad de partes del código en programas propios, y el desarrollo de nuevos programas capaces de funcionar bien con otros existentes.

En 1983 la Fundación de Software Libre desarrolló un texto estándar de “libre derecho de propiedad”3, llamado la GNU General Public Licence (GPL). La GPL fue formulada para prevenir el ocultamiento de los códigos fuentes de un programa de computadora promoviendo la reducción del empleo de programas propietarios con derechos de comercialización en el mercado. Requieren a los usuarios el empleo de GPL para distribuir el software en forma intacta o modificado, o como parte de otro software. Una vez que el software es distribuido como GPL, se mantiene GPL por siempre. Cualquier derivado debe adoptarse como GPL.

La Iniciativa de Open Source no ha definido un texto de licencia. Solo requiere de entidades de distribución de SLD para satisfacer la definición de Software Abierto en sus declaraciones de derechos de propiedad. Existen más de 20 licencias de Open Source aprobadas, incluyendo las licencias GPL de la Fundación de Software Libre, pero también licencias de empresas presentes en el mercado como IBM o Intel.

El Software de Libre Disponibilidad como bien público – Sus ventajas

Mientras que dar a los usuarios más derechos y libertades parece ser una iniciativa de poco valor en la economía, la realidad indica el alto impacto que está teniendo en el sector del software y de los servicios relacionados con las TICs. En este sentido cabe mencionar el crecimiento exponencial del desarrollo y empleo de productos de SLD y la gran cantidad de aplicaciones de SLD que se han convertido como estándares en el mundo.

El SLD también reporta ventajas como bien público. Por definición un bien público es un bien o un servicio de los que disfrutan o pueden disfrutar muchos ciudadanos, pero de los que no puede excluirse a quien no pague o no quiera pagar por su uso o simple existencia, por ejemplo la Defensa Nacional.

La deficiente o nula valoración de los bienes públicos constituyen una falla del mercado, y que por lo tanto el Estado debe plantear la necesidad de intervención para corregir este desvío o para regular su funcionamiento.

El SLD se comporta como un bien público ya que simultáneamente satisface el criterio de no rivalidad y no exclusividad. El consumo de un bien no-rival por un consumidor no decrece su utilidad para otro consumidor. Una vez que un producto cumple con los requisitos de SLD puede ser copiado infinitas veces a costo cero, sin perder la calidad del producto. La no exclusividad implica la dificultad, cuando no imposibilidad, de cobrar a la gente el uso del bien: distribuir el código fuente refuerza esta característica. Por lo tanto el SLD tiene los prerrequisitos de convertirse en un bien público.

La cuestión se plantea en analizar e interpretar las motivaciones de por qué existen tantos programadores dispuestos a participar del nacimiento y crecimiento del SLD en un sector tan competitivo como el de las TICs, en donde el tiempo y la “expertise” de un profesional son tan escasos y valiosos a la vez. Cuáles son las causas que viabilizan el desarrollo de productos y servicios basados en código fuente abierto dada la escasez de reconocimiento pecuniario. Por qué existen muchos países que invierten activamente para hacer grandes contribuciones en esta nueva industria del software.

Habría que analizar entonces las consecuencias en términos dinerarios para resolver situaciones problemáticas empleando alternativas propietarias y la de software libre. Para el negocio del software hay dos elecciones. Una es vender o revender licencias de software propietario y sus servicios asociados, como la integración de sistemas, administración y configuración del software. La otra es proveer el software como una licencia SLD y comercializar solo el componente del servicio. Un número de empresas proveen el software bajo licencias de SLD y propietarias, en un modelo mixto. La opción de SLD es parte de una estrategia neutral no exclusiva, particularmente si la compañía no desarrolla o es dueña de algún software, pero revende para obtener una comisión. Una estrategia inclusiva puede tener crédito si exigiera una configuración sustancial o se necesitara trabajo localizado que puede ser desarrollado por “mano de obra barata calificada” propia de países subdesarrollados como la India. Las implicancias financieras para el cliente empleando SLD variarán de mercado a mercado y es casi imposible generalizar, particularmente cuando soluciones propietarias compiten con descuentos importantes o con la misma piratería. La situación en algunos países como los latinoamericanos pueden favorecer el empleo de SLD, en que se necesitan los servicios locales y el expertise para su implantación, los que serán más económicos en comparación a otros mercados de países desarrollados, mientras que las licencias tendrán los mismos precios globales.

El SLD debe ser reconocido como herramienta con posibilidades de generar ingresos, más que como una familia de productos para ser vendidos ya que permite a las empresas de TICs compartir soluciones y mejoras alcanzadas mientras se desarrollan trabajos para clientes. Remarcando este concepto surge la noción que el software es normalmente hecho a medida y por lo tanto es muy específico para ser comercializado y vendido prefabricado en volúmenes significativos. Además, la corriente de la industria del software propietario ha indicado que la gran parte de los ingresos provienen de los servicios y de los trabajos posteriores a los desarrollos. Esto se refleja en el costo total de la propiedad del software para clientes en países en vías de desarrollo: el costo actual de las licencias constituye una pequeña parte del contrato con el vendedor del software. Como se dijo, las generalizaciones de las estructuras de los costos pueden no ser relevantes en los países en desarrollo, donde el trabajo calificado puede ser muy competitivo en precio y donde la piratería es masiva. Sin embargo, la pericia en SLD puede además estar faltando, y de ese modo decrecen los beneficios potenciales.

Moviéndonos desde la perspectiva del negocio al campo de las motivaciones individuales de un desarrollador, se pueden realizar algunas consideraciones. Un código de programación realizado con software abierto puede ser asociado con su autor y reconocido, proveyendo así un cierto nivel de gratificación personal y “status” por el invento o la innovación. Además las empresas comerciales frecuentemente realizan contribuciones y amplían su participación en proyectos de SLD cuando éstos generan empleo en mercados deprimidos económicamente. También es importante tener presente en esta misma línea que los líderes del SLD pueden tener acceso a financiamiento y atraer la atención de capitales de riesgo en proyectos que presentan condiciones y efectos multiplicadores por su originalidad, creatividad y contribución al campo científico y tecnológico. De allí que estas propuestas pueden resultar atractivas para incentivar y motivar el desempeño y la iniciativa de muchos “programadores marginales” que de otra manera quedarían sumergidas en el ostracismo del olvido o de la indiferencia.

Externalidades Positivas del Software de Libre Disponibilidad

Se dice a menudo que los consumidores de software eligen el mismo en base a sus costos, su seguridad, su funcionalidad y su compatibilidad con otros. Sin embargo a estas consideraciones debemos sumarle que en el ámbito público, los funcionarios lo eligen también para cumplir con el interés público, en las que el SLD ha sido frecuentemente sugerido como un buen camino para el logro de algunos objetivos del gobierno. Pero estas observaciones pueden no ser ciertas. La obtención y el uso del SLD pueden no lograr satisfacer una determinada necesidad. Por ello el interés público requiere el uso eficiente de los fondos públicos para necesidades bien específicas.

Los juicios respecto a las necesidades y la eficiencia pueden ser diferentes desde una perspectiva pública comparada con la privada. Los gobiernos pueden elegir alcanzar eficiencias generales por sobre otras que aparentan ser más relevantes como las tareas administrativas particulares. Pueden tener interés en usar las TICs para generar importantes externalidades positivas, y éstas necesitan ser incluidas en el cálculo de la eficiencia y en el criterio del mérito. Ejemplos de externalidades pueden ser la localización empresas de software, efectos en las capacidades y destrezas generales de la gente, la movilización de servicios locales de compañías de TICs o la producción de software disponible para su reinstalación en la sociedad bajo licencias permisivas. Todo esto es más alcanzable con SLD por la disponibilidad del código fuente y sus licencias anti-restrictivas. Teniendo en cuenta esto, los gobiernos son importantes consumidores de TICs en muchos países en desarrollo, y dichas externalidades positivas pueden ser factores importantes de esfuerzo para adoptar tecnologías digitales.

El SLD presenta oportunidades significativas de desarrollo debido al rol crítico de quienes lo consumen. Estos usuarios pueden determinar la necesidad de nuevos productos de software y condicionar así la evolución de la trayectoria de la tecnología. Las innovaciones de software pueden y deben surgir de los países en vías de desarrollo. Éstos no son implícitamente dependientes de la innovación propietaria del mundo desarrollado. En un entorno SLD, sus usuarios, pueden promover el desarrollo de la tecnología hacia aplicaciones que satisfagan sus propias necesidades y demandas. Sin embargo, para demandas del subdesarrollo, los usuarios necesitan entender las posibilidades que tienen y las formas en que la infraestructura digital puede contribuir en sus vidas. Los gobiernos deben considerar, entonces, que una política de SLD como parte de su estrategia digital general. Mientras existen una gran cantidad de razones que favorecen el uso de SLD, éstas deben ser evaluadas en base a cada realidad, a su “expertise digital” y a la valoración de otros factores como la conectividad, los recursos humanos y el potencial del desarrollo del sector de los servicios de software. Desde la perspectiva de desarrollo, el SLD tiene una gran cantidad de características positivas. La tarea para los hacedores de políticas es determinar cómo pueden ser explotadas.

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Líneas de acción que propicien el desarrollo de SLD

De la lectura de este excelente trabajo y en una primera aproximación, no exenta de superficialidad, pareciera que se vislumbran tres posibles líneas de acción, en países en desarrrollo, por caso el nuestro. Estas líneas podrían ser, a) espontánea y no organizada de la sociedad civil, b) empresas comerciales, y c)desde el Estado (Administración Pública).
Comparto la posición de las lógicas que en cada ámbito sugieres como conductores de las decisiones y/o acciones/inacciones que intecionadamente o no se van tomando.
Un actor no menor en este escenario deben ser las academias, en especial las públicas.
Pregunto, ¿es una problemática sólo a resolver por el Estado? o, ¿debería intentarse una acción coordinada entre el Estado y el ámbito académico para delinear una "política de estado" hacia el SLD?
¿También debería integrarla el ámbito privado? ¿En que momento y medida?
¿En algún país se ha desarrollado una política de estado hacia el SLD?.

Cordialmente, Dante A. Moreno.

dmoreno | Sáb, 18/08/2007 - 13:12