Un futuro no tan tecnológico

Imagen de presi07

La cosa ya se está poniendo pesada. No hay un día que pase sin que leamos en algún medio de comunicación, libro o revista sobre lo maravillo que será el futuro gracias a las Nuevas Tecnologías de la Información y el Conocimiento.Casi unánimemente, todas las empresas proveedoras de soluciones tecnológicas, y en especial de soluciones de gestión documental, nos quieren convencer que la implantación de sus sistemas, procesos o políticas de gestión de información son la clave para poder ofrecer libertad de acceso a la información, en especial en entornos democráticos y de Administración pública.Nos venden la idea de un mundo esperanzador porque las tecnologías tienen la capacidad de transformar la Administración pública haciéndola más productiva casi de forma mágica, como si de “aprendiz de mago” se tratara, independientemente de los profesionales de las Ciencias de la Documentación que deben gestionar la información contenida en los documentos y de los ciudadanos que deben estar “educados” en el uso de estas nuevas tecnologías.No pongo en duda el valor y los pasos certeros que se están dando hacia un mundo totalmente digitalizado en el que la Administración electrónica interconectará a todos los organismos públicos (estatales, autonómicos y locales) para ofrecer a los ciudadanos una nueva generación de servicios avanzados, evitando colas y agilizando trámites, pero nada de esto servirá si los ciudadanos no están “alfabetizado” en el uso de estas tecnologías (contar con las habilidades de búsqueda – gestión – difusión informacionales) y, lo que es más importante, no cuentan con las habilidades intelectuales necesarias para transformar la información que la Administración pone a su alcance en Conocimiento útil en la resolución de sus necesidades diarias en sociedad.La democracia actual está aquejada de numerosos males que debemos de forma serena y reflexiva abordar, pero por sí solas las tecnologías no son la solución, como muchos fabricantes de software quieren hacernos creer. La democracia basa su fortaleza en cada ciudadano como individuo que desarrolla a nivel colectivo el impulso de la Sociedad de la Información. Y su participación no será decisiva si no se encuentra capacitado y capaz (lo que en filosofía se conoce como “potencia” y “acto”) para ser parte activa del futuro desbordante de información que ya nos está llegando.Ciudadanos formados es la clave de un futuro del Conocimiento, más que de la simple tecnología por sí misma. Según la OCDE (“Youth education attainment level”), el promedio de la población joven con edades comprendidas entre los 20 y 24 años, que tienen como mínimo una educación secundaria superior, se sitúa en la Unión Europea de los 25 en un 77%, contando España, junto con Malta y Portugal, el menor nivel de formación entre la población joven, sólo un 61,3%. Todo lo demás es demagogia.Está claro que la tecnología no es por sí misma el futuro, de hecho algo debe estar pasando cuando en las universidades españolas las carreras relacionadas con las Tecnologías no están en este año 2007 entre las primeras 20 preferentes para cursar por los nuevos alumnos que quieren estudiar en nuestras universidades.Las tecnologías no son más que herramientas que nos ayudan a conectarnos al mundo digital que estamos construyendo, pero son las personas, tanto los profesionales de las Ciencias de la Documentación que trabajan con los documentos y la información, como los ciudadanos, los que cambian nuestras sociedades a través del uso efectivo de las tecnologías y la información por ellas transmitidas.Lógicamente, las tecnologías y las habilidades informacionales deben estar presentes en los sistemas educativos tradicionales y los programas de formación profesional de nuestros ciudadanos, para que sean realmente herramientas efectivas en la Sociedad de la Información y del Conocimiento.

Imagen de Alfredo Armando Aguirre

Por demas realista lo manifestado por Presi07

y no debiera soslayarse que lo hace desde el contexto iberico.Son innegables las posibilidades de las TICS en todo el quehacer humano,el del gobierno incluido.No obstante esa creencia, me retrotrae a ese latigullo que circulaba por los 70,acerca que a informacion da poder. Nuestras vivencias son que la informacion ha dado mas poder a los que ya tenian.Empero se va conformando una masa critica que paulatinamente y a medida que lleguen a niveles de decision, algun grado de mejora introducira. Claro esta que las vocaciones politicas permanencen mas alla de los ciclos vitales de las personas,Y los viejos politicos son reemplazadas por nuevos politicos y politicas. Tambien estan los matices nacionales.Y las trayectorias de los estados naciones que generan diferentes ambientes receptivos a la globalizacion liderada por el complejo G-8, OMC y la ONU. Asi la demcracia electronica en Brasil, es algo que encontrara muchas resistencias por ejemplo en Argentina.
Para no pasar por pesismistas, somos de los que apestan que en la medida que la masa critica infanto-juvenil que se viene socializando en los cyberbares u otros locutorios particularmes,escolares o comunitarios, y que se apropian de los supuestos subyacentes en las TICS, haran mejor uso que las actuales gneraciones adultas. Habra que conjugar el paquete conceptual que dimana de las TICS, con conceptos como el de "tecnologia aprpiada o adecuada",para no terminar perjudicando a los paises calificados como en desarrollo, como lo hicieran con el esquema de pesudoindustiralizacion,que aporto soluciones temporarias y acrecento debilidades estructurales.