En la era digital, nace el DNI electrónico para su uso en Internet.

Imagen de Nora Chaponick

Fuente: www.infobaeprofesional.com
El uso de mecanismos electrónicos para concretar transacciones o trámites crece rápidamente en el mundo. Y la necesidad de volver más seguras las operaciones acelera el desembarco del heredero del documento de identidad tradicional. Cómo es el recurso que amenaza llegar pronto a la Argentina.

En la era digital, nace el DNI electrónico para su uso en Internet.

El uso de mecanismos electrónicos para concretar transacciones o trámites crece rápidamente en el mundo. Y la necesidad de volver más seguras las operaciones acelera el desembarco del heredero del documento de identidad tradicional. Cómo es el recurso que amenaza llegar pronto a la Argentina

La irrupción de novedosas formas de negocios, vinculadas al uso de las nuevas tecnologías, impulsa también el desarrollo de recursos de autenticación acordes a las posibilidades de transacciones comerciales que posibilita, por ejemplo, el universo web.

Así, la presencia creciente de organismos de gobierno y cadenas comerciales que permiten operaciones online para trámites o compras obliga a contar con medios que no sólo faciliten el uso de estas herramientas, sino también que garanticen que la persona que está concretando el proceso sea quien dice ser.

Nuevamente, la seguridad asoma como prioridad. Y hasta el momento la mejor opción para dar respuesta a esto es la aparición del DNI electrónico, iniciativa que ya se utiliza en países europeos como España, y que según trascendidos podría llegar a la Argentina en el transcurso de 2008.

Pero, ¿a qué nos referimos cuando hablamos de DNI electrónico? En este caso, la experiencia española es la que más y mejores respuestas proporciona. El documento de identidad electrónico consiste en una tarjeta de policarbonato que tiene incorporado un chip con amplia información personal.

Similar a las tarjetas de crédito, esta plataforma garantiza la identificación del portador, y tiene incorporado un chip electrónico que incluye certificados digitales de identidad, como datos biométricos (huella dactilar), iris, fotografía digital, y firma electrónica.

Dentro de las ventajas del DNI electrónico aparecen su alta seguridad, la agilización de trámites administrativos, los nuevos servicios de e-administración, como el acceso al registro civil y partidas de nacimiento, y el comercio electrónico seguro, gracias al certificado de identidad y la firma electrónica incorporados en el microprocesador de alta seguridad.

Permite, entre otras funcionalidades, operar en internet y realizar gestiones telemáticas con las máximas garantías de seguridad, acreditando electrónicamente la identidad de los ciudadanos y posibilitando la firma de las transacciones electrónicas.

En España, la implementación de este recurso se llevó a cabo en siete meses, y surgió producto de una serie de iniciativas que vieron la luz en 2006. “El DNI electrónico es imposible de alterar”, aseguró hace algunas semanas, Ángel Lucas, director de Indra, la compañía que llevó adelante la puesta en marcha del recurso en ese país.

“El formato es igual al de las tarjetas de crédito, pero es imposible de alterar”, remarcó Lucas, quien explicó que “cuenta con un chip que no es de memoria, como las bancarias, sino criptográfico, con su propio procesador, sistema operativo y memoria, al que se puede acceder con un lector que cuesta 15 dólares”.

El ejecutivo precisó que “en España, el DNI electrónico cuesta 6,60 euros”, pero puntualizó que “está subvencionado por el Gobierno”.

Crear seguridad
Impulsar el documento electrónico tomó la forma, en la nación ibérica, de una auténtica política de Estado. En España comprendieron bien que, como detalla el periódico Cinco Días, un elemento esencial en la seguridad en el entorno tecnológico es la identidad de las personas.

Y que el reto es garantizar la seguridad en el tráfico electrónico. Todo negocio va asociado al riesgo y, en el caso de internet, la red conoce muchas amenazas.

Para jueces y policías, uno de los grandes problemas de seguridad jurídica en las transacciones electrónicas es probar los hechos. El anonimato o la usurpación de la personalidad son algunas de las dificultades con las que se encuentran las fuerzas de seguridad del Estado a la hora de perseguir la criminalidad.

A modo de respuesta a esta problemática, en el DNI electrónico “todo esto está encriptado en una clave emitida por la Policía al Ministerio del Interior, que asegura la inviolabilidad de estos datos”, detalla Lucas.

El ejecutivo señaló que “la información visible son datos personales, se incorpora un número de soporte para identificar a la propia tarjeta, la foto y la firma”, y añadió que “también hay zonas imposibles de acceder”.

Al respecto, Lucas precisó que se trata de “un chip en el que aparecen los datos biográficos, biométricos, y se incorpora la planilla de las huellas de los dos índices, y firma electrónica, ésta permite realizar transacciones a través de la red, como si fuera que uno está en persona haciendo el trámite o firmando el documento”.

Estas opciones cobran vital importancia en un momento en que el phishing (esto es, la usurpación de identidad en internet) hace estragos prácticamente en todo el planeta.

De ahí que si bien la experiencia española es celebrada en la mayoría de los países europeos, el perfil global de las nuevas amenazas informáticas obliga a buscar la forma de que iniciativas como el DNI electrónico resulten replicadas en todas las geografías.

Perspectiva
La implementación del recurso es bastante reciente. De hecho, la empresa Indra ya lo desarrolló en España, donde desde marzo de este año convive con el DNI tradicional, pero la idea es que en 2008 comience a desempeñarse como la única carta de identidad ciudadana.

Una de las primeras empresas en promover el uso de esta opción es la firma financiera Caja Mediterráneo, que permite operar y realizar gestiones en línea con el DNI electrónico el cual, según fuentes inherentes a la compañía, ofrece “las máximas garantías de seguridad”.

Desde Caja Mediterráneo argumentaron que “el DNI electrónico es un documento más seguro que el tradicional porque incorpora mayores y más sofisticadas medidas de seguridad”.

“El nuevo DNI permite operar en internet y realizar gestiones en línea, acreditando electrónicamente la identidad de la persona y posibilitando la firma de transacciones electrónicas”, ampliaron.

El sistema de transacción promovido por Caja Mediterráneo en España exige que la computadora del usuario cuente con un lector de tarjetas homologado a fin de autenticar la identidad de la persona que busca realizar algún tipo de transacción.

Horizonte
Otro de los países en donde avanza la puesta en funcionamiento de una solución de DNI electrónico es Bélgica, en el que la utilización de esta opción hasta el momento sólo está contemplada para la realización de trámites administrativos.

Con relación a la Argentina, Ángel Lucas, director de Indra, sostuvo recientemente que “la posibilidad de hacerlo” en el país “es total”.

Lucas profundizó sus dichos: “Funcionarios de la Dirección de Informática del Ministerio del Interior estuvieron en mayo último en España para poder ver en directo el éxito del proyecto”.

“En España se implantó en 7 meses, y se podría hacer acá (Argentina) en el mismo tiempo”, estimó Lucas, quien además aclaró que para ello se necesitan “bases de datos suficientemente consistentes”.

Fuente: www.infobaeprofesional.com

Nora Chaponick

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