El Gobierno quiere capacitar a 12 mil jóvenes en tecnología

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La presidenta Cristina Fernández de Kirchner lanzará
un plan que intentará paliar la falta de trabajadores y profesionales
en el sector del software y los servicios informáticos. El Poder
Ejecutivo y las empresas invertirán en total unos $20 millones

"Control
F" es la combinación de teclas que permite buscar una palabra en un
navegador de la web, como el Internet Explorer o el Firefox. Pero desde
este miércoles será sinónimo de un plan con el cual el Gobierno
nacional intentará dar respuesta a uno de los reclamos más urgentes y
antiguos del sector del software y de los servicios informáticos de la
Argentina: la capacitación necesaria para aumentar la fuerza de trabajo
de una de las actividades más económicas del país luego de 2002.

El 8 de octubre a las 17.30 la presidente Cristina Fernández de
Kirchner pondrá en marcha, con un acto en el Ministerio de Trabajo, la
primera etapa del “megaplan de formación profesional ‘Becas Control
F’”, según la definición oficial. Según fuentes del sector TIC, se
invertirán en total unos $20 millones.

Se trata de una iniciativa destinada a capacitar 12 mil personas
para mejorar sus posibilidades de inserción laboral en el ámbito del
software y los servicios informáticos.

El plan, que fue firmado la semana pasada por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, con la cámara del sector (CESSI), cuenta con el apoyo de los gigantes informáticos Microsoft, IBM, Sun, Cisco y Oracle.

Las inversiones destinadas a la iniciativa demandarán un costo total
de $22 millones, los cuales serán aportados por el ministerio y por las
empresas.

Detalles

“Control
F” impulsa acciones “que mejorarán las condiciones de empleabilidad de
trabajadores desocupados y ocupados de todo el país”, de acuerdo a la
definición oficial.

El primer tramo del proyecto comprende el período de octubre de
2008 a marzo de 2009, con una inversión de aproximadamente $3,9
millones y la capacitación de 1.180 trabajadores.

El plan tiene proyectado completarse en el plazo de 18 meses, y
apunta a beneficiar a jóvenes desocupados y subocupados, como así
también a empresas que precisan mano de obra capacitada.

En realidad, se trata de la reanudación de una serie de
acuerdos similares que la administración Kirchner llevó a cabo con el
sector privado entre 2005 y 2006
. En esa ocasión fueron capacitados unos 10 mil jóvenes entre los planes InverTI en vos y EnterTech.

Pero a diferencia de esas dos iniciativas, que tuvieron el respaldo
de Sun, Oracle y Microsoft, el plan que lanzará mañana Cristina
Kirchner incluirá, además de esas compañías, a Cisco e IBM.

El sector del software y servicios informáticos perdió muchas
oportunidades de negocio por falta de trabajadores y profesionales, en
especial en mercados externos. Y ahora comenzaron a sufrir los efectos
de la debacle financiera mundial, con la postergación. Según dijo
Miguel Calello, presidente de la CESSI, ya “se empiezan a advertir
situaciones de suspensión en las decisiones de negocios”. Y enfatizó,
en declaraciones periodísticas, que “si la crisis se profundiza vamos a
ver contratos cancelados”.

Déficit
Según datos del sector, la demanda de profesionales se ubica en torno a las 10 mil personas por año.

De acuerdo a un estudio impulsado por la Cámara de Informática y
Comunicaciones de la República Argentina (CICOMRA), realizado por la
consultora Prince & Cooke, entre 2007 y 2009 se producirá un
faltante de alrededor de 21 mil profesionales “con perfiles críticos”,
es decir, los más demandados por el sector.

El capital humano tecnológico se caracteriza por su “alta movilidad
por méritos y por resultados”. En la actualidad, alcanza el 2 por
ciento dentro de los 15 millones de personas que constituyen la
población económicamente activa. Se conforma de egresados
universitarios, estudiantes, terciarios, e idóneos (aquellos que han
aprendido determinada especialidad, pero sin obtener un título).

En un documento sobre la agenda digital, la CESSI junto a otras cámaras empresarias explica que “los recursos humanos calificados se han transformado en un bien escaso para la mayor parte de los sectores; la industria de las TIC no escapa a esta realidad”.

En este cuadro influyen varias cuestiones, como “la emigración de
profesionales que ha venido sufriendo el país y la región
latinoamericana desde algunas décadas atrás, o el hecho de que los
estudiantes universitarios se ha inclinado desde hace varios años por
carreras vinculadas a humanidades o ciencias sociales- además de las
tradicionales como medicina, abogacía, contaduría, etc. – en desmedro
de las vinculadas a ‘ciencias duras’ o las ingenierías”.

Perfiles
Según ese
documento, las empresas del sector tecnológico demandan un gran caudal
de profesionales provenientes de las carreras de sistemas, ingenierías,
orientaciones técnicas, comunicaciones, etc.

También requieren profesionales de otras ramas, entre las que se
destacan las orientaciones vinculadas con las Ciencias Económicas y de
Administración (Licenciados en Administración, Contadores, Licenciados
en Marketing, Licenciados en Comercialización, etc.).

Pero paralelamente, las empresas usuarias de las tecnologías de la
información y la comunicación (TIC) también solicitan profesionales de
sistemas (gerentes de sistemas, programadores, etc.), aunque usualmente
con perfiles menos técnicos o específicos.

Este tipo de organizaciones demanda un gran caudal de profesionales
de Ciencias Económicas, debido a la gran variedad de orientaciones y
carreras existente en dicho campo. Por ende, ambos tipos de empresa
(las empresas TIC y las empresas usuarias de TIC) compiten por el
capital humano tanto en el área de sistemas y similares como en el área
de las ciencias económicas. Sin embargo, la competencia se intensifica
en la captación y retención de profesionales TIC.

La contracara de la demanda de capital humano es su correspondiente oferta,
de acuerdo a las cámaras del sector. Los flujos de la oferta provienen
básicamente de tres grandes fuentes: el sistema universitario (tanto de
grado como de postgrado); el sistema terciario no universitario
(carreras técnicas, institutos de formación, etc.); y la formación
profesional, además del flujo de idóneos que no terminan su formación
universitaria o bien que adquirieron los conocimientos específicos por
experiencias laborales.

Contexto
Entre 2002
y 2006 las empresas dedicadas al software y a los servicios
informáticos se duplicaron: de unas 500 se pasó a más de 1.000
registradas. Además, se triplicó el número de trabajadores, de unos 15
mil a casi 47 mil que había en el sector en 2007. Y todo indica que la
tendencia alcista no disminuirá.

Las exportaciones crecieron un 400 por ciento entre 2002 y 2006.
Según datos de ese último año, los principales compradores de software
argentino son Venezuela con el 16% y Estados Unidos y Chile con un 11%,
aunque la importancia del mercado interno sigue siendo alta: un 80 por
ciento.

Casi toda la producción de software, el 90%, está concentrada en la Capital Federal, su conurbano y en la provincia de Santa Fe, pero se registran desarrollos puntuales en Córdoba, Mendoza, Santa Fe, San Luis y el interior bonaerense.

La principal restricción al crecimiento de las Pyme del software y
los servicios informáticos es la escasez de trabajadores y
profesionales, según advirtió otro informe de la cámara CESSI.

Durante 2007 una elevada proporción de empresas de SSI demandó
personal de distintos perfiles: desarrolladores de software (el 88,1%
de las firmas), analistas funcionales (75,7%), de infraestructura
tecnológica (63,7%) y de control de calidad (59,7 por ciento).

La mitad de los ocupados de las Pyme de SSI cuenta con estudios
universitarios completos, mientras que entre las Pyme industriales esta
proporción es menor al 5 por ciento ya que la mayoría de sus empleados
(54%) cuenta como máximo con primario completo.

Las mayores restricciones para captar mano de obra se encuentran entre los desarrolladores de software, ya que el 60% de los empresarios que demandan trabajadores con este perfil enfrentan altas dificultades para su contratación.

La remuneración promedio del personal de las Pyme de SSI se vio
incrementada en un 25,9% entre 2006 y 2007. Este aumento supera al de
las Pyme industriales en el mismo período: 22,8 por ciento.

"Podemos tener productividad y calidad, pero no si no tenemos los
profesionales vamos a tener límites para el crecimiento", advirtió
Calello. "Necesitamos carreras más cortas y enfocadas a la industria y
sus necesidades", señaló.

"Las contrataciones previstas para este año reflejan una
desaceleración en la tasa de empleo del 13%. Parte de ese retraso es
por la estabilización después de la crisis y parte por la restricción
de los recursos humanos", remarcó.

FUENTE:César Dergarabedian
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