PARTICIPACIÓN CIUDADANA Y MEDIOS DIGITALES: Convocatoria a una experiencia de inmersión crítica

1.- Un Texto movilizador (*) Con la incipiente irrupción de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) en los procesos políticos y democráticos, se abren nuevas posibilidades de participación ciudadana que podrán y deberán ser aprovechadas tanto por las administraciones como por la ciudadanía.
Dentro de esos escenarios, comentaremos a continuación un texto denominado “(e)Participación en el ámbito local: Caminando hacia una democracia colaborativa“ cuyo autor -Pedro Prieto Martín- procura presentar un balance sinóptico de la participación ciudadana tal como fue conocida y practicada hasta hoy, con el propósito de disponer de criterios fundados empíricamente para orientar la experimentación con los nuevos canales participativos que se abrirán en este siglo XXI.
Pedro Prieto Martín presenta su texto en dos partes diferenciadas. En la primera, titulada “La democracia marchita”, reflexiona sobre la grave crisis de legitimidad que padecen nuestros sistemas democráticos representativos, prestando especial atención al ámbito local como espacio privilegiado de innovación democrática. Los desafíos concretos que enfrentan los municipios están favoreciendo un tránsito desde los tradicionales modelos de “gobierno burocrático” hacia nuevos modelos de “gobernanza democrática”, en los que el gobierno y las administraciones públicas pasan a ocupar un papel de liderazgo y de mediación entre los diversos actores sociales, que formando redes y colaborando unos con otros, son capaces de producir las soluciones más apropiadas para los problemas de los ciudadanos. En este sentido, puede hablarse del surgimiento de una nueva forma de “democracia colaborativa” en la que, por medio de la apertura de los procesos políticos a la interacción estrecha y continuada entre los políticos, las administraciones, la ciudadanía y la iniciativa privada, consiguen crear nuevas formas de “poder compartido” desde las cuales pueden afrontarse, conjuntamente, crecientes desafíos sociales.
En la segunda parte, titulada "Participación Ciudadana del siglo XX", analiza en profundidad la participación ciudadana tal y como se la ha conocido a lo largo del siglo XX, explorando sus principales características, modalidades, herramientas y problemáticas. A partir del análisis de la experiencia del Presupuesto Participativo en la ciudad de Fortaleza (Brasil), pone en evidencia la naturaleza fundamentalmente contradictoria y dialógica que caracteriza a la participación ciudadana, así como los juegos de poder y de intereses inherentes a su funcionamiento.
La participación ciudadana es representada pictóricamente como una carabela que, habiendo sido botada a la mar con fallas de materiales, de diseño y de fabricación, es acosada por crecientes vías de agua en compartimientos vitales. A pesar de ello, la nave persevera en su rumbo hacia “Jamaica”, aquella tierra mítica soñada desde antiguo por nuestros poetas donde la democracia deviene en demoneirocracia –el verdadero “gobierno de los sueños del pueblo”–, que ya casi parece vislumbrarse en el horizonte. Afrontando las peripecias de su travesía, esta nave se repara a sí misma mientras surca los mares, y en su navegar hace avanzar consigo a nuestras sociedades y a nuestros sistemas políticos.
Las próximas entregas del texto profundizarán en el análisis de la “participación ciudadana del siglo XXI”, mostrando cómo, entre los muchos efectos derivados de la utilización de las TIC en el ámbito de la participación ciudadana, se destaca especialmente su capacidad para cerrar una de las vías de agua más importantes de cuantas actualmente frenan el avance del buque: la “deficiente sostenibilidad” que aqueja a todas las formas de participación autónoma, precisamente aquellas que no son auspiciadas por las administraciones públicas. Al enmendar esta histórica rémora de la participación, las TIC vendrán a cuestionar prácticamente todo nuestro conocimiento sobre lo que es posible lograr por medio de la participación y de la movilización sostenida de los ciudadanos y ciudadanas.
Para bien y para mal, el cambio tecnológico que acarrea la llamada e-Participación –o Participación digital– generará un nuevo escenario institucional de amenazas y oportunidades, en el que el marco de preferencias, incentivos y costes relativos cambiará para el conjunto de los actores estratégicos. Este nuevo escenario permitirá, asimismo, que emerjan nuevos actores que deberán ser tenidos en cuenta, como una ciudadanía crecientemente autoorganizada en torno a demandas legítimas y concretas en favor del bien común. Es probable que una mutación de tal naturaleza conlleve, más pronto que tarde, cambios profundos en nuestras instituciones y sistemas sociales y políticos.
2.- Una actividad formativa desafiante En el marco del programa docente de la Red Interamericana de Formación en Gobierno Electrónico (RIFGE) impulsada por el Colegio de las Américas (COLAM) de la Organización Universitaria Interamericana (OUI-IOHE), durante agosto próximo Pedro Prieto Martín impartirá el curso virtual “Participación Ciudadana y Medios Digitales: experiencia de inmersión crítica en la participación ciudadana del siglo XXI (RIF-GE_04.v1)”. A través de este curso se procurará con enfoque crítico y penetrante- profundizar en nuestra comprensión de las consecuencias y las posibilidades concretas que están abriendo las referidas mutaciones.
Por medio de una metodología docente eminentemente práctica, se analizará y experimentará cómo la irrupción de Internet, las redes sociales y la Web 2.0 afectarán a las expectativas y a las prácticas de participación de los ciudadanos en los asuntos públicos. Más allá de una presentación de las diferentes herramientas existentes, se buscará comprender la esencia del potencial disruptor planteado por dichas tecnologías sobre la participación y los sistemas democráticos. El curso asignará un especial énfasis al nivel de gobierno municipal, analizando los efectos de las mutaciones sobre los distintos actores integrantes de la gobernanza democrática municipal, y orientará mayormente sus reflexiones e indagaciones al ámbito latino-americano y europeo.
A lo largo del curso se desarrollarán diversos ejercicios prácticos que permitirán a los participantes, mediante el trabajo colaborativo, desarrollar sus capacidades para impulsar procesos de participación ciudadana que puedan tener una incidencia política concreta, así como fomentar la colaboración a partir de una sólida y contagiosa visión del “placer que proporciona cuidarse entre todos de lo público”. Los participantes podrán, finalmente, colaborar también en el diseño y el desarrollo de soluciones de e-Participación Ciudadana que, trascendiendo los aspectos más técnicos e instrumentales, aborden dimensiones como el análisis de la utilidad proporcionada para sus diferentes usuarios, el desarrollo de marcos procedimentales que promuevan una participación de calidad, el diseño de modelos institucionales que fomenten una utilización no partidista de tales sistemas, etc.
(*) La versión completa de los textos referidos en esta nota puede hallarse en:
2010, Prieto-Martin,P. (e)Participación en el ámbito local. Caminando hacia una democracia colaborativa, Sololá: Asociación Ciudades Kyosei,
http://www.ckyosei.org/docs/(e)ParticipacionEnElAmbitoLocal.CaminandoHaciaUnaDemocraciaColaborativa.pdf